La afición panameña, encabezada por la Extrema Roja, ha convertido en una tradición la acción de no dejar dormir al rival la noche antes de los partidos de eliminatorias.
Primero, Canadá; luego Honduras y ahora Costa Rica han sido víctimas de la pasión desenfrenada de una afición que está haciendo lo que esté a su alcance para ver ganar a la Roja.

Anoche, los fanáticos ticos no se quedaron atrás y se fueron hasta el hotel El Panamá a hacerle bulla al equipo de Julio Dely.

