Jamás había conocido un organismo boxístico tan irresponsable como la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Y es que no puedo llamar de otra manera a esta entidad, que el jueves 26 de julio debió hacer público su pronunciamiento en relación con la solicitud de reconsideración que presentó el campeón pluma de la AMB, el panameño Celestino “Pelenchín” Caballero.
Ya hoy se cumplen cuatro días desde que el Comité de Campeonatos Mundiales de la AMB debió emitir su fallo en contra o a favor de la compensación económica que está pidiendo Caballero a la empresa promotora Sampson Boxing, del promotor uruguayo Sampson Lewkowicz.
Increíblemente, desde el mismo jueves, he tratado de comunicarme con alguna persona del organismo, que tiene sus oficinas en Panamá, pero ha sido imposible. Ni el propio vicepresidente ejecutivo de la AMB, el venezolano Gilberto Jesús Mendoza, ha contestado ni su celular ni los mensajes que le he enviado a través de su cuenta de Twitter, @GilberticoWBA, demostrándome no solo a mí, sino a todo Panamá, el poco interés que tiene para que se resuelva el futuro de “Pelenchín”.
Una vez más, la AMB ha violado sus reglamentos, y su credibilidad ha quedado por el piso, así como sucedió el pasado 6 de julio cuando favoreció a Lewkowicz al otorgarle un plazo, supuestamente, para celebrar el pleito mandatorio entre Caballero y el estadounidense Miguel “Mikey” García.
Lo que nunca pensó la AMB es que todo Panamá se enteraría de que García había declinado a pelear con Caballero desde el pasado 20 de junio.
Le vuelvo a comunicar a la AMB que tengo ese documento en mis manos como prueba de su irresponsabilidad.
Solo quedará esperar hasta mañana, a ver si la irresponsabilidad de la AMB, en el caso de “Pelenchín”, llega, de una vez por todas, a su fin.