La imagen de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ha quedado por el piso.
El tsunami de comentarios negativos que han estremecido, desde el pasado sábado, las diferentes redes sociales han dejado sin una sola gota de credibilidad a esta entidad. Opiniones devastadoras que han recorrido el mundo y que hoy, dejan mal parada a la AMB, por el hecho de haber clasificado, sin ningún tipo de justificación válida y de peso, al panameño José “El Indio” Miranda para que le disputara el título mundial interino wélter (147 libras) al argentino Diego Chavez, en Buenos Aires, Argentina.
La desastrosa presentación de Miranda dejó al descubierto, esta vez ante los ojos del mundo, que la AMB clasificó a un gladiador que no tenía los méritos para ser un retador a una corona mundial.
Lo que me parece increíble de todo esto, es que ustedes, señores de la AMB, fueron los que abrieron la puerta para que su prestigio fuera pisoteado. Ustedes sabían que esto iba a pasar y al final, lo permitieron. Pero, ¿con qué objetivo? ¿A quién querían beneficiar?
He escuchado rumores de que la clasificación de Miranda en el decimoquinto puesto, en el peso wélter, tiene mucho que ver con la lona de “Visit Panama”, que se lució esa noche del sábado sobre el “ring” del histórico Luna Park. Por lo que se dice, la Autoridad de Turismo de Panamá, supuestamente, le exigió al promotor de la velada, el argentino Osvaldo Rivero, que fuera un istmeño que viera acción ante Chaves.
De confirmarse esta versión, tendría mucha lógica que se haya primero negociado con el clasificado mundial superligero, el panameño Alberto “Metralleta” Mosquera. Para mala suerte de la persona que estaba detrás de esta negociación, el promotor panameño Rogelio Espiño, como representante de “Metralleta”, declinó, surgiendo entonces la figura de “El Indio”, hoy, el último clavo en el ataúd de la credibilidad de la AMB.