Los males de Roberto "La Araña" Vásquez continúan y le impiden reiniciar sus entrenamientos para su pelea por el fajín interino mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), ante el japonés Takefumi Sakata, el próximo 2 de diciembre en Francia.
Molestias en la mano izquierda de "La Araña" le impidieron entrenar en los últimos dos días, aunque éste tampoco tuvo la delicadeza de informárselo a su entrenador Pedro "Pellín" Ávila.
El resentimiento de la mano izquierda se dio en la pelea contra el nicaragüense Horlan Hamilton, quien también le provocó una cortadura en la ceja derecha, en la cual le suturaron dos puntos.
Este es otro de los inconvenientes que tiene "La Araña", previo a una pelea titular.
Falta un mes para la pelea con Sakata.
Cornelio Velásquez montará a England Charlie.
El césped del centro de alto rendimiento tiene un uso ilimitado, además de una garantía de duración de 15 años, aseguró Ucros.
La implementación de estas canchas sintéticas bajan los costos de transporte, y da un seguridad a los equipo de poder entrenar aunque el clima no sea favorable.
Ucros comparó los costos de mantenimiento del Proyecto Gol, ubicado en Penonomé, a 149 kilómetros de la Ciudad de Panamá, con los del Centro de Alto Rendimiento.
El Proyecto Gol cuesta mensualmente alrededor de B/. 2, 000 mil balboas mensuales, mientras que las canchas sintéticas en la capital sólo 300 balboas.
Todo apunta a que el fútbol panameño, por conveniencia y costos, se alista a reemplazar las gramas naturales por las sintéticas en un proceso de crecimiento y desarrollo, en busca de estar más cerca de las primeras esferas del balompié mundial, pero de nada sirve los engramados sintéticos sin una planificación real, en la que el producto humano sea utilizado de forma inteligente.
La reflexión de Percival Piggot es la más adecuada: "El crecimiento de nuestro fútbol no se queda en sólo hacer buenos cuadros, sino un trabajo planificado con las categorías menores y con todos los entes que componen nuestro fútbol".
Mientras esta realidad empieza a concretarse, en Colón las chicas del Navy Bay esperan que las lluvias las dejen entrenar como Dios manda. En otro sector del país, un grupo de futbolistas de San Miguelito, gran cantera de talento, confía en que el estadio 28 de Diciembre deje de ser una negra arenilla y se convierta en un verde césped esperanzador, aunque sea sintético.