Año de elecciones. Una temporada de éxtasis para los dirigentes. Los ánimos se caldean en este tiempo. Nadie quiere desaparecer del ámbito deportivo de la noche a la mañana.
No es un secreto que en Panamá ciertas federaciones son cuentas bancarias maquilladas de cal y arena. Es por eso que en este periodo, donde debe existir un cambio, las cosas se hacen difíciles para los que quieren hacer un cambio.
A ciencia cierta, las cosas se ponen color de hormiga cuando los actuales dirigentes deportivos miran a su alrededor personas que les pueden hacer peso o sacarlos del puesto que ostentan.
Otro secreto a voces es que estas federaciones son tres que ponen el ambiente tenso, mientras que hay otras en las que la batalla es de menor intensidad, pero batalla es batalla.
Fútbol al rojo vivo.Esta radiografía del fútbol está que arde. Los dos bandos ya son definidos y se tienen ganas.
Ariel Alvarado y Lucas Alemán son los protagonistas de esta guerra futbolera.
Alvarado es el actual presidente y no piensa dejar el cargo así de fácil. Alvarado ya ha dicho que piensa en cuatro años más frente a la federación.
Alemán siente que tiene la posibilidad de acabar con el reinado de Alvarado y ha dicho que: “Alvarado es el continuismo, más de lo mismo. En el fútbol tiene que haber un cambio”.
Esta guerra atrasa todo. Mientras estos dos titanes miden fuerzas en el lado político, por el lado deportivo, las cosas se ponen lenta. El ejemplo mayor es la ausencia del técnico de la selección absoluta de fútbol.
A batazos.Si la federación de fútbol está al rojo vivo, en la de béisbol las cosas no andan nada frías.
En este momento, el reinado de Franz Wever puede verse en peligro.
A Wever le ha salido un contendiente. Edwin Cabrera es el hombre que reta de frente al todopoderoso Franz Wever.
En el medio de toda la problemática del béisbol nacional y la posible crisis de uno de los deportes reyes del país, la pugna por la federación frena por completo las competencias deportivas.
Wever dio el primer golpe al decir que Cabrera no puede correr en las elecciones debido a que también es parte del Comité Organizador de los Juegos Bolivarianos.
No obstante, pareciera que lo que más le preocupa a Wever es la injerencia del Gobierno en la candidatura de Cabrera.
Por su parte, Cabrera ha señalado que no conspira contra Wever, más bien compite en buena lid por la federación.
Tablero y aro.El baloncesto nacional es un desastre. Al parecer, al dirigente de este deporte, el señor Miguel Sanchiz, se ha centrado más en agarrarse de la rama del Comité Olímpico Nacional, que en limpiar la maleza en el baloncesto.
Sanchiz tiene un rival de peso. Se trata del banquero y ex canastero universitario Carlos Araúz.
Araúz ha decidido limpiar y darle frescura a la Federación Panameña de Baloncesto (FEPABA).
Araúz siente que Sanchiz ya cumplió su ciclo y es tiempo de un revelo, tanto generacional como de actitud.
Araúz no ha llegado solo, Sanchiz y su directiva se tendrán que medir al diputado arnulfista Adolfo ‘Beby’ Valderrama, al ex canastero Davis Peralta hijo, al ex seleccionado nacional Jair Peralta, así como también con Fernando Alfaro, Luis Miguel Hincapié, Alberto Loaiza, Ulrich Roner y Emilio Guinars.
Pareciera que Sanchiz no sobrevive a estas elecciones, porque el jerarca del baloncesto no le pone atención a su deporte