Han pasado más de 30 horas y el trago amargo de aquella estafa de la que fue víctima la selección panameña de fútbol sigue fresca en el corazón de casi cuatro millones de panameños; pero, lo cierto es que ya de nada vale llorar, la verdad, nunca sirvió de algo en estas circunstancias.
Ahora, la pelota les toca a los directivos de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), a los que el pueblo panameño les exige que dejen de rendir pleitesía a los directivos de la Concacaf, si de verdad quieren ganarse el respeto del pueblo.
Llorar sobre mojado, enviar reclamos a los directivos del organismo no serviría de nada, ya que estos son juez y parte. ¿Quién se daría un disparo al pie? Allá arriba todos son iguales.
Quedará en manos de Pedro Chaluja, presidente de la Fepafut, mover cielo y tierra, hacer lo que sea necesario para que los derechos de la Roja se respeten. No solo en Panamá existe inconformidad por el trato que recibe del ente rector del fútbol de la región, hay países como Costa Rica, Honduras y El Salvador, entre otros, que si se les llega con una idea concreta estarían dispuestos a estremecer el ambiente sabroso que habita en las oficinas refrigeradas de la Concacaf, en donde millones van, millones vienen y tenemos que conformarnos con los desperdicios de los llamados gigantes: México y Estados Unidos.
Señor Chaluja, ante un hecho como este y para plantar una pelea justa, porque sería el derecho que tenemos como miembros de la Concacaf, lo primero sería bajarse del puesto que tiene en la organización.
Aquí traigo a colación las palabras que publicó el defensor nacional Felipe Baloy, quien milita en el balompié azteca: "Si yo soy el papá y a mis hijos les roban, los defenderé a morir, aunque sea en contra de mis superiores, al menos que no quiera soltar esa teta". No quiero pensar que esto sea así: Sr. Chaluja, el pueblo quiere respuestas y convincentes.
Esta vez no se conformarán con peticiones escuetas, de contenido vacío y con incierto destino.
¿Si no nos dejaron llegar a la final de la Copa Oro, quien dice que nos dejarán llegar al Mundial de Rusia? Merecemos respeto y los mismos derechos para competir.