Escritora
La calle a la que aludimos en el título fue ideada y ejecutada bajo la supervisión de la entonces alcaldesa Mayín Correa, y el pueblo la ha defendido como algo muy propio, cuando ha surgido la posibilidad de reanudar, por toda ella, el tránsito vehicular.
Mayín supo infiltrar en el proyecto el sabor panameño. También puede la ahora designada Gobernadora de Panamá destacar como otra de sus positivas actuaciones en el turismo, el respaldo y orientación ofrecidos a la inversión privada para la operación de un restaurante turístico - popular en la parte alta del Mercado del Marisco; un plan muy difícil de mantener, porque hay que garantizar la estricta vigilancia en la seguridad, la pulcritud y el orden.
Recordando esas labores, he releído uno de los artículos que escribí cuando la revista Cordialidad circulaba internacionalmente, como publicación oficial de COPA.
En el mismo, la calle contó su historia. Seleccioné unas pocas frases que reproduzco a continuación: “Ahora me llaman La Calle Peatonal, pero yo sigo siendo la Avenida Central…. Por mí desfilaron el tranvía y los coches abiertos…. Me enorgullezco en desplegar, para ser descubierta por ojos avizores; casas con balcones de hierro forjado que datan de hace más de un siglo…. Los grupos de cientos de turistas que me visitan, contemplan asombrados la exuberancia de las ofertas… ¿Todo esto en un país tan diminuto que hay que localizarlo con lupa en los mapas reducidos?...
Pues claro, es natural, porque Panamá ha sido desde los tiempos de la colonia, a nivel mundial, el paso predilecto de las ofertas del comercio: El Puente del Mundo, y a los panameños se les quedó la costumbre”.