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La carrera de las rosas y la búsqueda de un ‘Mago’ perdido

Esta semana tengo un par de motivos para estar entusiasmado. Hoy, como ha sucedido el primer sábado de mayo por más de una centuria


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Esta semana tengo un par de motivos para estar entusiasmado. Hoy, como ha sucedido el primer sábado de mayo por más de una centuria, se celebra el Derby de Kentucky. La otra razón para mi contentura es que mañana se realizará, en el “templo hípico” de Juan Díaz, el clásico Luis Humberto “El Mago” Farrugia.

Lo mío con la hípica es pura pasión, pero cuando de la “carrera de las rosas” se trata, mi corazón bombea puro amor. Sí, el Derby de Kentucky me roba la calma. Desde chiquillo, cuando descubrí mi gusto por las carreras de caballos, sentí una atracción indescriptible por esta carrera, que enfrenta a los mejores caballos de 3 años sobre tendido de 2,000 metros.

Ver el desfile de los competidores rumbo al punto de partida, escuchar el timbre de la gatera que los pone en carrera, mientras hombres y mujeres del “jet set”–estas últimas con elegantes sombreros complementando sus atuendos- reman a sus favoritos, y ver el pelotón de caballos desembocar hacia la tierra derecha sobre el pesado barro del longevo hipódromo de Churchill Downs, me sube la adrenalina.

Y la emoción es más grande cuando hay un panameño de por medio, como nos tocó ver –en conciencia- en 1980, cuando Jacinto Vásquez empujó a Genuine Risk a la victoria, o el año siguiente, cuando le tocó a Jorge Velásquez hacerlo cabalgando sobre Plesant Colony. La última vez que vivimos esa emoción fue en 1984, cuando Laffit Pincay Jr. ganó de hombre la versión 109 del derby.

Antes hubo otros panameños que ganaron, pero después de Pincay no hemos vuelto a ver la luz, porque ganarse el Derby de Kentucky no es soplar y hacer botellas. Esta tarde, cuando se disputará la 138 edición, montarán dos panas: Elvis Trujillo y Luis Saez. Ojalá la suerte los acompañe para acabar con esta sequía de 29 años.

Pero si no ganamos hoy, queda ver qué pasa mañana en el clásico Luis Humberto Farrugia, aquí en Panamá.

A nosotros y a “El Mago” Farrugia nos une algo muy especial. Lo empezamos a tratar cuando ya era una figura de calibre nacional y nosotros comenzábamos nuestro andar por el periodismo. Tuvimos algunos tropiezos al principio, pero después comprendimos que, aunque con estilos distintos, a ambos nos movían los mismos valores, siendo el principal de ellos la lucha por que las carreras fueran más honestas.

Una vez “El Mago” me dijo una frase que no olvido: “Yo soy el mejor preparador de Panamá, así que si las carreras son honestas yo sería el más beneficiado”.

Creo que ese día fue cuando decidí que había que hacer un libro sobre la vida de este señor, y después de conversar con sus hijos Andy y Tony, y sus nietos Luis Miguel y Andicín, en 1992 edité un librito que se tituló: “Luis Humberto Farrugia, la historia”.

Si hubiera alguien que todavía conservara un ejemplar de este libro, estaría en camino de ser acreedor de una interesante recompensa.

Al año siguiente nos dejó, víctima de una cruel enfermedad. Recuerdo haberlo visitado en casa antes de su deceso. Fue valiente hasta el final e hizo honor al calificativo de “El Mago”, como lo bautizó “El Fat” Fernández.

La nota triste es que a los 23 años, cuando hice ese libro, con toda la inexperiencia que esa edad entraña, regalé los casi mil ejemplares que hubo y me quedé con uno, el cual perdí por una mala jugada de la naturaleza. Por eso, si alguien se me presentara con una copia del mismo, le prometo que le haré un regalo que seguramente no será una rosa, sino algo que le sirva para apostar a Panamá Thunder, que es mi favorito para ganar el clásico en honor a "El Mago" Farrugia.


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876447
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América