Una numerosa cantidad de apostadores salieron desilusionados del hipódromo, tras un incidente poco usual que se dio al término de la última carrera del sábado pasado.
Un caballo -hora de ingrata recordación- llamado Sao Paolo salió del partidor sin jinete, después que Hadid Haldar quedara prácticamente guindado dentro de su compartimiento en la “gatera”.
Una vez escuchadas las versiones del jinete, el juez de partida y del palafrenero, el Cuerpo de Comisarios determinó que “el jinete Hadid Haldar no estaba listo al momento de darse la partida, ya que su ejemplar estaba haciendo indocilidades dentro del partidor, lo que conlleva al Cuerpo de Comisarios a devolver el dinero apostado al ejemplar Sao Paolo, por lo que es deber de los comisarios salvaguardar el dinero que apuesta el público y aún más cuando se dan estas irregularidades”.
Lamentablemente, el dictamen de los comisarios no fue acatado en su totalidad y solo se reembolsó el dinero en ciertas jugadas y se obviaron los boletos que estaban cerrando el Pool de 3 y el Pool de 4 con Sao Paolo.
Es cierto que la reglamentación no regula de manera específica este tipo de incidentes, pero el sentido común -tal como lo interpretaron los comisarios- es darle el beneficio a los clientes.
Sao Paolo no fue “retirado”, simplemente no tuvo la oportunidad de competir por negligencia del jinete, del juez de partida o del palafrenero y el público no tiene por qué pagar los platos rotos.
En estos casos la casa debe saber que tiene que perder y reír.