Deportes

A la caza de los souvenirs


En los eventos más importantes del deporte mundial, la venta de recuerdos con qué rememorar esta serie de eventos y especialmente de la Copa Mundial están a la orden de todos.
En Corea, el entusiasmo desbordante por el certamen futbolístico ha sido tal que la venta de souvenirs durante nuestro recorrido por ese país asiático se había ido incrementando al paso de la primera semana y media de competencias y que para esta ocasión de instancias importantes pudo haber crecido pese a que los costos han sido elevados.
Desde llaveros con motivos de la Copa del Mundo al igual que una réplica a escala menor enchapada en oro, banderines, muñecos, peluches, los “Soccer Guys” y maquetas de papel o balones conmemorativos de todo tipo y tamaño hasta camisetas que incluyen el de los llamados “Reds!” de la selección nacional coreana, se encontraban surtidos en cada puesto de ventas tanto oficiales como no oficiales tanto en la capital, Seúl, como en las otras sedes del Mundial en la península.
Así mismo, en lugares de atracción turística como los museos de la Presidencia de Corea, de la Aldea Típica de Daejon, de Historia y Folclor Nacional de Corea, incluyendo los mercados populares, el Teatro Nanta y el Parque de Atracciones de Everland, entre otros no faltaba un solo sitio donde los organizadores del Mundial 2002 han puesto a la venta de todos los visitantes del mundo estos recuerdos.
Los costos, al aproximado al cambio de moneda nacional coreana, el Won, a los Dólares estadounidenses, tendrían un aproximado entre los 7 hasta los 700 y hasta mil 300 dólares lo que daba a entender que es uno de los países más costosos debido al nivel de vida elevado de los coreanos, pero un poco más accesible en comparación a su co-sede de Japón, cuyos costos se han disparado hasta el doble del valor de cada artículo.
Para los organizadores del certamen, la venta de souvenirs del Mundial solamente ocupa una parte de las ganancias que espera dejar el mismo a menos de una semana y media para la finalísima a realizarse en el Estadio Internacional de Yokohama, en Japón.
Sin embargo, para los entusiastas del coleccionismo deportivo y en especial respecto al deporte fútbol, un recuerdo de un Mundial podría ser dentro de unos años más tarde, objetos preciados puestos a subastas los cuales llegan a pujar hasta el triple de lo que fue su costo original, lo cual para cualquiera, podría ser un artículo insignificante, pero para quienes les gusta el fútbol con locura siginifica cuán magno y memorable haya sido el evento.
Y...cuidado, que el llamado “Mundial de las sorpresas” ameritará que tales objetos puedan representar algo más que el uso que se le de.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América