El Real Madrid se abre paso a sus sueños. Conquista montañas y trata de hacer una remontada que hasta hace unos días parecía imposible. Hoy, con la contundencia con que juega el equipo de Pellegrini, de apoco es posible.
Ayer el Valencia sucumbió 2-0 ante el equipo blanco, hizo pequeños sueños rotos, y el Bernabéu volvió a ver a su equipo engrandecerse. Segundo partido complicado que resuelve el Madrid, que ahora está sólo a un punto del Barcelona.
A falta de cinco jornadas el morbo tiñe la Liga de dos grandes equipos, el Barcelona, que depende de sí mismo, pero no puede ni siquiera empatar, pues el Madrid está goloso, como cazador sediento de armarse de sangre teñida de blanco.
Los killers no fallan
Y si el Madrid gana sería con los dos hombres de siempre. Gonzalo Higuaín (que Maradona lo ponga de titular) y Cristiano Ronaldo no fallaron a la cita. Tienen cuentan pendientes con el madridismo tras sus erratas en los clásicos, pero ahora se encuentran con el amigo de tres letras.
Primero fue el argentino que al minuto 25 despachó el nerviosismo, que siempre impera ante un conjunto de la calidad del Valencia. Buen pase de Guti, que el Pipita controló para esquivar a Albelda y disparar el cañón a ras de piso para batir a César.
El segundo fue de CR9 al 78, primero una gran jugada de Marcelo, quien centra a Ronaldo, quien dentro del área fusila al Valencia. Estocada de oro en noche primaveral.
Los visitantes no se rindieron, es cierto. Pudieron empatar este partido, pero más opciones fueron las de salir goleados. Jugó bien el Madrid y la Liga ahora vuelve a tomar vida. Cinco finales están por verse. Por algo algunos la consideran la mejor liga del mundo. ¿Lo será? Está el Madrid y el Barcelona… Eso es suficiente.