El Inter de Milán y el Olympique de Marsella, dos equipos a la deriva en sus respectivos campeonatos, pugnan hoy por un puesto en los cuartos de final de la Liga de Campeones, su tabla de salvación de la temporada, con ligera ventaja de los franceses que ganaron en la ida 1-0.
El tanto de Ayew en el descuento del encuentro disputado en el velódromo marsellés desequilibró la balanza del lado de los galos, que saldrán al césped del Giuseppe Meazza con un resultado favorable.
Pero desde aquella noche, el conjunto de Didier Deschamps cuenta sus encuentros por derrotas, lo que le alejó de los puestos que dan acceso a la competición continental.
Mejor le ha pintado al Inter, que viene de vencer al Chievo Verona, lo que rompió una racha de nueve partidos sin ganar y hace germinar la esperanza en los de Claudio Ranieri clasifiquen a los cuartos por tercer año consecutivo.
Los medios italianos lo saben y por eso denominaron el choque como "el partido de la vida" para el Inter y quizá también será determinante para el futuro de su entrenador, a quien ya se le busca sustituto.
"En el encuentro de ida disputamos un óptimo partido y no merecíamos perder. Estoy convencido de que con la ayuda de nuestro público podremos ganar. La Liga de Campeones es un campeonato diferente y pasando este turno estaremos entre los ocho mejores equipos, por tanto el partido del martes será importantísimo", dijo el argentino Diego Milito.
Deschamps cuenta con su equipo de gala y el entrenador sabe que la principal batalla de San Siro será sicológica. Debe convencer a sus hombres de que, pese a la mala racha, los cuartos de final son un premio prestigioso que deben buscar ante el Inter.