El estadio nacional Rod Carew se convirtió anoche en el teatro de las pesadillas, luego de que Brasil volviera a propinarle un duro, pero esta vez definitivo golpe a la Selección Nacional de Béisbol Mayor.
Los sudamericanos, sin muchos nombres en su róster, pero con un béisbol básico y efectivo, se impusieron una carrera por cero a la novena nacional, y convirtieron en un cementerio el Rod Carew tras dejar por fuera de la III Edición del Clásico Mundial de Béisbol a la tropa dirigida por Roberto Kelly.

Un incogible de Yan Gomes, principal estrella del béisbol brasileño, en el tercer episodio, bastó para llevar al “home” la única y definitiva carrera del partido.
La ofensiva del conjunto local --limitada a la paupérrima cifra de tres imparables-- lució torpe, oxidada e ineficaz ante los envíos del “pitcher” Rafael Fernandes, quien no permitió mayores libertades.

El chiricano Antonio Cuan, de buena labor, pero a quien los bates locales no acompañaron, cargó con la estruendosa y dolorosa derrota.
Panamá intentó reaccionar en el noveno capítulo, pero el cerrador Thiago Vieira --quien llegó al rescate de su homólogo Murilo Gouvea-- entró para poner orden, logrando ponchar, primero, a Carlos Lee y, posteriormente, a Rubén Rivera cuando los nuestros amenazaban con hombres en primera y tercera.
De esta forma, los brasileños, dirigidos por el legendario Barry Larkin, se pasearon, inesperadamente, invictos por esta eliminatoria, en la que aleccionaron a los istmeños en dos oportunidades y, ahora, pasan a integrar el Grupo latinoamericano del III Clásico Mundial donde, además, le esperan potencias como Puerto Rico, Venezuela y República Dominicana.
Será la primera ocasión que Panamá no esté presente en la cita mundialista organizada por la Major League Baseball (MLB), tras su participaciones en las ediciones de 2006 y 2009, en las cuales no pudo obtener victorias.
En esas ocasiones la tropa nacional estuvo bajo la dirección de Aníbal “Sombrita” Reluz.