En 1987, “Fútbol En Tono Mayor” estaba en Panavisión Canal 5, y viajé a Buenos Aires a entrevistar a Armando Dely Valdés, que triunfaba en el Argentinos Juniors junto a campeones mundiales, tales como Olguín, Batista, Pasculli y Borghi.
Aproveché unas horas libres para trasladarme a Morón, donde residía el ex boxeador panameño Luis Federico Thompson, poco conocido en su patria, pero un ídolo en Argentina, donde obtuvo en 1959 el “Olimpia de Oro”.
Por aquel entonces contaba con 60 años, había nacido el 19 de diciembre de 1927 en la ciudad de Colón y le daba oportunidades a pugilistas que luchaban por “ser alguien” en un gimnasio que llevaba su nombre.
Sólo un emigrante que ha vivido la mayor parte de su existencia lejos de su rincón natal puede asimilar su historia, que sin embargo se repite en casi todas sus horas de ausencias y nostalgias. Agradecido, se hizo ciudadano argentino.
En 1948, había debutado como boxeador profesional en Panamá y conquistó el título de peso liviano frente a Wilfredo Brewster en 1951.
Viajó a Bs.As. para pelear con el malogrado José María ”Mono” Gatica en el Luna Park. Aunque perdió aquel combate, se quedó para siempre en Argentina, donde triunfó como deportista: campeón argentino en 1959, campeón sudamericano de peso wélter 1960 y una memorable victoria ante el campeón mundial Don Jordan. En fin, un ser humano sencillo que enalteció el boxeo.