Aquella época de soñar es historia. Ya no somos aquel país que era feliz con jugar bien. La afición es más exigente. Los cuentos de hadas ya no convencen a nadie, ahora queremos resultados.
La tarde se pinta positiva. Honduras prefirió apostar al elenco mayor y descuidó a la Sub-23. Panamá llega en mejor forma, es decir: lo mínimo que debemos conseguir es la victoria, es lo lógico.
Primero hay que asegurar los tres puntos. Lo demás, que se dé poco a poco. No queremos excusas ni lamentos, sólo ganar.
Hay un buen elenco. Los jugadores vienen en buen performance. Y con la fe de que el goleador Gabriel Torres despierte y nos bañe de gloria. El barco salió. El destino nadie lo sabe. La mar, por ahora, está tranquila.