El mundial de Fórmula Uno que se inicia este fin de semana en Australia se presenta tan competitivo como el pasado año, resuelto en la última carrera con cuatro aspirantes al título, con el vigente campeón, el alemán Sebastian Vettel (Red Bull), y Fernando Alonso (Ferrari) como los principales favoritos.
Después de los entrenamientos desarrollados en Valencia, Jerez y Barcelona, Red Bull y Ferrari demostraron ser los coches más competitivos, a pesar de los radicales cambios en el reglamento, vuelta del KERS, alerón trasero móvil, y el nuevo proveedor de neumáticos, Pirelli.
Si Red Bull sigue la línea de los últimos años, en Ferrari han mejorado no solo el coche, sino la organización, que el pasado año le costó a Fernando Alonso el título mundial en Abu Dabi.
Hasta que no comiencen los primeros entrenamientos en Australia, no se conocerá la competitividad de cada coche, pero Alonso tiene claro que el nuevo campeón será el que tenga el mejor monoplaza.