Deportes

La fe mueve montañas


PARÍS. Mientras Roberto "La Araña" Vásquez descansaba un poco ayer antes de ir en busca de la corona interina mosca de la AMB contra Takefumi Sakata, su esquina, integrada por Pedro "Pellín" Ávila y Erasmo Quiroz; su doctor, Bolívar Franco; su madre, doña Nelly Ramírez, y su principal fanática, Jennifer Champsaur, se dirigieron a uno de los puntos más altos de París, el Montmartre.
El equipo de Vásquez visitó específicamente la Basilique du Sacré-Coeur de Montmartre, para dirigir una oración a Dios, pidiéndole que las cosas se le cumplieran al panameño y, evidentemente, fueron escuchados.
La Basilique du Sacré-Coeur es una iglesia enorme e impresionante, no sólo por su arquitectura, sino también porque desde ese punto se observa toda la gran urbe.
Desde el Hotel Evergreen Laurel, donde estuvieron alojados Vásquez y Pineda, se llega a Montmartre, tomando tres metros, en una ruta larga y complicada.
Para solucionar ese inconveniente, los entrenadores, el doctor y la madre de "La Araña" siempre contaron con la guía de Jennifer Champsaur.
En la entrada de la iglesia se le indica a los visitantes que está prohibido tomar fotos o realizar filmaciones, además de que debe haber un completo silencio, ya que mientras las personas caminan en la iglesia, la misa continúa.
Altares para diversos santos e iglesias, escritos en múltiples idiomas, siendo esto el reflejo de lo que en la actualidad es París, una ciudad de convergencia de razas.
Esas caras de nerviosismo que habían invadido a los rockeros se transformó en alegría. Nadie quedó sin brincar en el gimnasio e inclusive, la propia María "Toto" Murillo aplaudía la decisión dividida que había favorecido al boxeador de la tierra del Canal.
Luego de esa inyección de felicidad, los rockeros se preparaban para corear cada golpe del hermano mayor de la cuadra, Luis "El Leñador" Pineda, quien le iba a hacer frente al ruso Valery Brudov, por el cetro interino crucero de la AMB.
El estallido de la campana subió la temperatura en el gimnasio. Inmediatamente los aplausos y gritos no se hicieron esperar, al ver que Pineda conecta de forma sólida al ruso.
Fue un asalto claro para el boxeador panameño, el que al final sería el último de alegría para la cuadra.
Caras de tristeza... de llanto... de dolor se veían por todos lados. Un sufrimiento que vivió en su pequeño corazón Yaritzel, la niña de 11 años de edad que no podía soportar la derrota de "El Leñador" Pineda, su padre.
Hasta lágrimas brotaron de sus pequeños ojitos, al ver a través de la pantalla de televisión, que su progenitor y mayor héroe de la vida, era superado a miles de kilómetros, en París, Francia, por el ruso Brudov.
"Estamos tristes por Pineda, porque él entrenó duro para este pleito. Lastimosamente así es la vida", comentó Caballero.


fecha edicion
old id
259187
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América