La Feria Internacional del Libro tiene un encanto que le es innato. Las primeras nueve ediciones sirvieron para ir creciendo con prisa, pero con firmeza. Ahora, al alcanzar su décima versión, nadie discute cuán hondo ha calado esta actividad en la memoria colectiva.
Es una celebración que no viene huérfana, porque llega de la mano de otras efemérides de trascendencia nacional e histórica que le son consustanciales y que de alguna manera ayudan a darle sentido a la feria de este año.
La Fil-Panamá tiene como marco, de un lado, la celebración del cincuentenario de la gesta del 9 de Enero de 1964; de otro, el centenario de la construcción del canal interoceánico y como complementos perfectos la presencia de México como país invitado con el cual el Estado panameño cumple 110 años de relaciones diplomáticas. A la vez, en este 2014 se celebra el centenario del natalicio de Octavio Paz, único Nobel de literatura mejicano.
Y como la “fiesta de las letras” que es, la feria del libro panameña no podía dejar pasar un año con implicaciones tan trascendentes como las que hemos descrito sin hacerle honor a dos titanes de las letras. En el plano local se hará un justo reconocimiento a Ernesto Endara (Neco), uno de los escritores criollos más celebrados, cuya prolífica obra ya le ha reservado un asiento en la sala de la inmortalidad.
De otro lado, la feria se desarrollará bajo el esplendor de las letras y la memoria de Gabriel García Márquez, quien dejó la vida terrenal hace hoy exactamente cuatro meses, pero todavía es recordado por su aporte a la literatura universal y por su costumbre de traducir vidas sencillas en grandes historias de sensibilidad humana y aroma tropical. “Gabo” también estará presente. De hecho, la lectura continuada de su “Cien años de soledad, que se dio hace tres días, sirvió de llave para abrir las puertas de ese “Gran imperio de la imaginación”, como se ha denominado la FIL-Panamá que este año durará cinco días.
Sí, cinco días. Porque hasta en eso la celebración de este año será diferente. Ya no cuatro como era usual. Ahora habrá más tiempo para gozar de las bondades de la feria que comenzó como un acontecimiento bianual. Después, empujada por la dinámica, el crecimiento y la demanda del público tomó su carácter anual y todo parece indicar que el siguiente paso será tomarse la semana entera.
Ahora sí, de verdad que vamos bien.