La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) anuló el resultado del partido de eliminatorias mundialistas asiáticas entre Uzbekistán y Bahrein (1-0), disputado el sábado, y decidió que se vuelva a jugar, según un comunicado publicado en Zúrich.
El ganador de este repechaje asiático enfrentará al cuarto de la zona CONCACAF por un lugar en el Mundial 2006.
Tras la decisión de la FIFA, el partido de ida se llevará a cabo el 8 de octubre en Uzbekistán y el de vuelta el 12 de octubre en Bahrein, haciendo respetar el orden de localía sorteado en su momento.
La decisión, definitiva y sin posible apelación, fue tomada tras una protesta oficial de Uzbekistán, a causa de un error técnico del árbitro del encuentro que había terminado con victoria 1-0 de Uzbekistán en Tashkent.
Cuando el conjunto local ganaba 1-0, el árbitro japonés Toshimitsu Yoshida señaló un penal para Uzbekistán en el minuto 39, que fue ejecutado por Server Djeparov y convertido.
Pero como un jugador uzbeko invadió el área, el juez pitó tiro libre indirecto para Bahrein en lugar de ordenar un nuevo disparo del penal, como indica el reglamento.
Uzbekistán protestó formalmente y solicitó que el partido se "invalidara" y que se evaluara con un resultado de 3-0 en su favor.