H a pasado un año y cinco meses desde la llegada a la selección panameña de Alexandre Guimaraes.
Para aquellas fechas, la gran mayoría de la afición tenía como consigna "Dejar trabajar al Director". Sin embargo, el tiempo es implacable y con él llegan los cuestionamientos. Así respondió a los nuestros:
¿Qué ha cambiado en poco más de un año?
"A nivel de Federación, que es lo que nos interesa, se ha entendido en este momento o desde la preparación de la Sub-23, cuando arrancó este año, que se nos ha traído para trabajar a nuestra manera. La aceptación de nuestra propuesta se dio".
Usted ya tenía una visión de nuestro fútbol.
¿Lo vivido concuerda con esa visión?
"En lo macro, sí. Me refiero al potencial de los jugadores y a las infraestructuras. Lo otro va de ambas partes y se van descubriendo situaciones que te ayudan a entender más el medio donde estás inmerso. Pero esto me ha sucedido en Guatemala, Costa Rica, México, porque en el fútbol, es así siempre".
Podría decirnos ¿dónde estamos en este momento y qué nos hace falta?
"Estamos en una etapa en la que todos los frentes debemos entender que cuando una selección gana, ganan todos y debemos tener confianza en el trabajo que se ha propuesto. A nivel futbolístico no podemos decir dónde estamos porque no hemos podido reunir a todos los jugadores desde noviembre del año pasado. Sólo cuando esté el grupo completo, podremos hacer el trabajo que necesitamos para poder llegar bien y sacar adelante la serie".
Y en el peor de los casos, si no pudiésemos contar con los legionarios, ¿una base de jugadores locales estaría lista para sacar adelante el compromiso por venir, con la estrategia y planificación actual que propone?
"En este año hemos visto todo (refiriéndose a los jugadores locales). Hemos dado oportunidades, entre Sub-23 y Mayor, a la mayoría de los jugadores que creemos que pueden entrar en el tipo de juego que pretendemos.
Se han realizado partidos y entrenamientos con los jugadores locales, pero todos debemos estar claros, reconocer y aceptar que ciertamente, la mayor base de la selección está fuera y olvidarnos de la idea de que no los tendremos. Esta misma situación la vive Honduras".
En su artículo "Parón Carnavalesco", publicado en www.
aguima.com, usted señala: "Sólo la competencia internacional elevaría el rendimiento de los jugadores locales y en Panamá sólo se consigue por medio de sus representativos patrios". Estas palabras parecieran una contradicción. ¿Cómo lo interpreta en la situación actual?
"Sí, es buena la relación. Sin embargo, hay momentos para todo.
Con esto me refiero a que Panamá debe dar la mayor competencia internacional a sus jugadores locales en los torneos de UNCAF y CONCACAF, sobre todo las selecciones menores.
Mis experiencias pasadas me indican que, generalmente, si estos jugadores tienen un buen proceso en estas etapas, su transición hacia la selección mayor es mucho más sencilla, porque acumulan experiencias importantes.
Enlazándolo a la situación actual de la selección, en este año hemos intentado en dichos torneos y en varias posiciones, ir dando ese recorrido internacional, pero ese momento ya pasó. Por esta razón sostengo que "hay momento para todo". De allí mi negativa de jugar partidos amistosos. Ahora ya debemos jugar con el grupo completo y el que uno está pensando para la eliminatoria".
Los técnicos trabajan con la planeación de un ciclo de preparación.
La FIFA tiene un calendario anticipado para amistosos ¿Estos estaban considerados en su planeamiento? o ¿Este sería su plan B para estar a la situación?
"El primer plan presentado a la Federación para llegar a la serie contra El Salvador, prácticamente se basaba en la clasificación a los Juegos Olímpicos y se tenía contemplado, sobre todo, para dar más continuidad de preparación a la Sub-23 y después de marzo tener partidos amistosos con un grupo reforzado.
A la larga, hubiésemos podido insertar algunos jugadores que estábamos pensando para la mayor en uno de esos fogueos. Al no clasificar, no varió el plan, que siempre ha sido dar prioridad a los entrenamientos. Lo que si varió y no lo teníamos contemplado, era el no poder aprovechar la fecha de febrero y marzo, de la FIFA".
En su artículo "Los Elegidos" usted cita:
"Los elegidos no importa que no sean los mejores, sino los que están ciento por ciento convencidos". ¿Hay convencimiento?
"Esa siempre es nuestra búsqueda a cuanto lugar llegamos. Cuando llegué encontré un respaldo. A lo largo de este año hemos estado buscando convencimiento. Y estamos más cerca de obtenerlo".
Si debe elegir entre el jugador idóneo o el mejor y entre el jugador comprometido y el imprescindible, ¿cuál elige y por qué?
"Me quedo con el idóneo y el comprometido. Sin disciplina es muy difícil alcanzar algo y en este caso, el éxito. Primero debe existir un respeto a las jerarquías, a los compañeros, hacia los horarios que se tienen y un compromiso que al final se adquiere al cumplir estas normas de disciplina. A falta de ellas, un jugador no acatará las órdenes, un equipo será más despistado y sobre todo, no estará convencido de lo que tiene que hacer para conseguir un resultado".
En los últimos encuentros disputados, ¿por qué el planteamiento a contragolpe? ¿Usted prefiere evitar una goleada, más que jugarse el todo yendo al frente?
"La respuesta es muy sencilla. Los planteamientos van de acuerdo al material humano que uno tiene. Con la Sub-23 teníamos unas características especiales.
Lo único que faltó, para mi criterio, fue ser más contundente. Lo fuimos en los entrenamientos en Argentina donde ganamos todos los juegos y también con Costa Rica. En ambos usamos el mismo planteamiento.
La diferencia es que cuando se gana nadie cuestiona, pero al perder todo es cuestionable. Pero esto es la ley de la vida".
¿Qué piensa cuando la afición pide su renuncia?
"Cuando se habla de Selección Nacional, es una energía única y es normal y comprensible que la gente tenga sus preferidos. Hay situaciones que se dan internamente, por la convivencia con los jugadores.
Estas nos obligan a tomar decisiones distintas a la que la gente que está fuera siente que deba ser. Pero todo cambia de un día para otro. Yo no puedo perder mi norte, la federación está clara para lo que me contrató y existe el respaldo de los jugadores y esto es muy importante.
La selección toca fibras muy sensibles y los directores técnicos aceptamos que caminamos sobre la cuerda floja, sin tener un colchón abajo que amortigüe la caída".
Ganar o perder contra Canadá sería determinante en el ánimo ¿Estamos preparados para asumirlo?
"Sí. Esta es sólo una preparación para afinar todo lo que haya que arreglar antes de los partidos con El Salvador. En los días posteriores al partido con Canadá tenemos el tiempo suficiente".
Al final del diálogo
Finalmente, rescato esta reflexión del Profesor Guimaraes que me pareció muy ecuánime: "El fútbol no es una ciencia exacta, es un juego, por esto la selección es un asunto de todos. Un equipo nunca gana sólo. Las organizaciones de éxito siempre han sido y son porque cada quien aporta a lograr el producto final."
¿Estamos todos aportando para que el producto final sea ir al Mundial? En junio tendremos parte de esta respuesta.
Nota: la autora es periodista y egresada de la Escuela de Entrenadores de Panamá.