La fotografía digital es "basura" y "genera más consumo" indicó, el Premio Nacional de Fotografía de Francia 1988 Bernard Plossu, ya que el fotógrafo se convierte en "víctima del consumo".
Este artista, que sigue utilizando los rollos de película para capturar instantes, insistió en que lo digital "es basura", porque al contrario de lo que pudiese parecer sale "más caro" que lo tradicional, por la inversión que se ha de hacer en el ordenador, la cámara y las tarjetas gráficas.
Además, Plossu (Vietnam, 1945) comentó que hoy en día se disparan muchas fotos y se preguntó ¿para qué?", cuando es "mejor tener un rollo de 24 fotos y pensar" la imagen que se quiere capturar.
El fotógrafo, que acudió a Cartagena para presentar sus dos exposiciones "Francia, 1963-2007" y "Murcia y Cartagena inéditas, 1989-2006" dentro del Festival La Mar de Músicas, señaló que "el arte no tiene prisa, en general", de ahí que este poeta de los grises fotográficos vea con recelo el uso de lo digital por el factor de la "prontitud".
En cambio, Plossu es un fan de las cámaras de fotos de usar y tirar -él las llama "las cámaras de juguete"- con las que ha realizado diversos proyectos muy reconocidos en el mundo del arte y desarrolla actualmente el de fotografiar el paisaje aragonés para el espacio de arte contemporáneo Centro de Arte y Naturaleza (CDAN).
"Ir de lo grande a lo pequeño", según él, es su principio para fotografiar, de ahí que las instantáneas de los paisajes de la provincia de Aragón (noroeste de España) vayan a ser reproducidas en un formato pequeño y, por supuesto, en trama de grises, es decir, lo que se llama comúnmente en blanco y negro.
Para Plossu, "los grises (de las fotos) sugieren el mundo de la metáfora", que, a su vez, representa al "mundo del pasado" y en ellas hay "algo de uno mismo", sugirió.
Con ese concepto nos traslada a uno de sus pensamientos que recoge el catálogo desarrollado por La Mar de Músicas con motivo de su actual muestra sobre la región de Murcia que indica: "No hay azar para el fotógrafo; le pasa lo que está buscando".
La fotografía "habla de contenido, no de su belleza" y, además, es "una manera -según Plossu- de ver el mundo y transmitirlo con un poco de originalidad".
Este fotógrafo de la "Generación de la Nueva Lente" anima a la juventud a la rebelión tanto de pensamiento como de acción, ante la idiotización que conllevan programas de televisión como el "Gran Hermano", en el que "durante 30 días no leen ni un libro" los que se encierran en ese espacio lleno de cámaras de tele, según dijo.
En contra de ello, él propugna el interés por el arte, debido a que gracias a él "aprendes a luchar" en la vida y puede llegar a ser la tabla de salvación de jóvenes que se aburren o los que han caído en la delincuencia.
Pero, en una sociedad globalizada y digital en la que cada día circulan y se generan millones de instantáneas, y ante la falta de educación visual, él propugna un nuevo planteamiento educativo y humanista en el colegio con "la asignatura obligatoria de Artes".
Sus libros se calculan que son unos 70 y algunos de ellos están relacionados con los paisajes y encuentros que mantuvo en países en los que ha vivido largo tiempo como España, Nuevo México y México.
Plossu -que nunca ha tenido una Leica -cámara mítica de 50 mm- por su "precio", ya que siempre prefirió con ese dinero "viajar"- señaló que, en la actualidad, abrirse camino en el mundo de la fotografía artística es "más difícil", por una cuestión estadística: hay mayor número de interesados en ello.
Y, a su vez, "el problema -añadió- es vivir" de su pasión creativa y alertó que la persona que "quiera arriesgarse" debe de ser consciente de que se puede encontrar "sin dinero" en un período de su vida.