Cuando muchos pensaron que el Figali Convention Center no se iba a llenar, "El Potrillo", Alejandro Fernández, irrumpió en el escenario haciendo gala de su extraordinaria y sinigual voz. Procedente de Venezuela y vestido de charro, Fernández inició su muy extenso pero variado repertorio con la tradicionales rancheras mexicanas, las cuales de inmediato arrancaron los aplausos y vítores de la fanaticada que se dio cita.
Esforzándose por tolerar la falta de acústica del Figali, Alejandro, se contoneo al ritmo de mariachis, baladas, rancheras y boleros.
El público enloqueció con temas como: "Loco", "Nube viajera", "Háblame", "Granada", "Quiéreme" e "Historia de un amor", del panameño Carlos Eleta Almarán. Éstos fueron sólo algunos de los temas de compositores como: Shakira, Agustín Lara, José José, Kike Santander y Juan Gabriel.
Durante la primera parte del concierto, que duró casi tres horas, el cantante rindió homenaje a sus raíces. Mientras que en la segunda etapa, luego de 15 canciones, Fernández optó por lucir un conjunto de cuero negro, el cual, al igual que el de Charro, le permitía resaltar su figura.
Entre nuevos temas y nuevos arreglos, los presentes se compenetraron con el artista, cantando y coreando sus temas.
Suplicando con un ¡Ya!, Fernández repetía y repetía "El Potrillo ya se va", y en respuesta su público le contestaba con un ¡No!.
Fernández, quien recientemente confesó considerarse un hombre metro sexual, dijo sentirse como un rey en Panamá; uno de sus allegados señaló a Panamá América, que "El Potrillo" quedó encantado con el clima y modernismo de la ciudad de Panamá.
Pero, lo que más le llamó la atención es que siendo una ciudad del Pacífico, está muy influenciada por los ritmos caribeños.
Alejandro Fernández prosigue su gira en Ecuador, periplo que solamente lo llevará por siete países de Latinoamérica, como El Salvador y México.
La fuerza de una voz
Eran las 11: 36 de la noche, cuando Alejandro Fernández se despidió y dos minutos después estaba de regreso al escenario.