En el equipo de Estados Unidos hubo bajas: la más reciente la del atacante Charlie Davies.
Bob Bradley no parece estar preocupado. Si algo tiene este técnico es que confía fielmente en la capacidad de los jugadores que tiene a disposición y, por esto, no pretende trae refuerzos.
Estas fugas, a simple vista, pueden verse como una desventaja ante el duelo ante Panamá. Pero, en el banquillo estadounidense, hay jugadores con hambre y sed de demostrarle al técnico Bradley que ellos pueden estar, que pueden hacerlo bien... que los tome en cuenta para Sudáfrica 2010.