Qué mal ha salido Frank Rijkaard, porque así tratan a los capitanes en las despedidas sin títulos. Mi hipótesis es simple: si te vas sin un logro de valía, nadie recuerda lo bueno.
Hay amnesia de sus títulos. Aquellas dos ligas consecutivas (2004/ 2005 y 2005/2006), y aquella Orejona fantástica del 2006, la segunda del club catalán.
Fue apenas el quinto en lograr la Liga de Campeones como jugador y entrenador (los otros son Miguel Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johan Cruyff y Carlo Ancelotti).
Su equipo le ha fallado, pero la ley del Titanic sigue viva: si la nave se hunde el capitán va de primero al fondo del mar.
14 años pasaron entre la primera Orejona y la segunda. ¿Con Guardiola llegará la calma? No veo por dónde.