"Cuando es para ti, es para ti, aunque te quites", señala un viejo refrán. Y es que este adagio le cae como anillo al dedo al maratonista chiricano Jorge Castelblanco, quien el pasado domingo, contra viento y marea, apuntó su nombre entre los atletas nacionales que competirán en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Castelblanco, que se mantiene entrenando en Paipa, Boyacá, Colombia, a 2,500 metros sobre el nivel del mar, se tomó un tiempo, luego de soltar sus piernas, para conversar con 10 Deportivo y revelar los detalles llenos de sacrificio, antes, durante y luego de la maratón de Hamburgo donde logró el tiempo necesario para llegar a Río 2016.

Conectados por las ondas telefónicas, lo primero fue felicitarlo, porque la proeza hay que reconocerla, al paso, lleno de humildad como se caracteriza al ganador de la Maratón Internacional de Panamá 2015, dio las gracias.
Con el eco, producto de que se acaba de mudar a su nuevo apartamento en Colombia, Castelblanco asegura: "Sinceramente, el proceso de clasificación arranca desde al año pasado, en noviembre, una vez culminé la maratón internacional de Panamá, ahí me di cuenta de que tenía opción para obtener una marca que me ayudará a clasificar a los Juegos Olímpicos".
Para el atleta, la clave estuvo centrada "en seguir los entrenamientos en altura, hacer acumulaciones de kilómetros y estar en paz a nivel sicológico. Para un atleta es sumamente importante esta parte".
Hamburgo, localizada al norte de Alemania, con una extensión de 755 km² y conocida como la "ciudad verde", fue testigo de una historia que comenzó a escribirse para un humilde bugabeño.
"No pensaba que me iba a ir tan bien, me dejó un buen sabor de boca esta carrera, pero tuve varios inconvenientes", comentó.
Pero si todo iba bien hasta el momento, cupo a los Juegos Olímpicos, récord nacional en maratón... ¿Qué pudo haber salido mal?, se le preguntó al fondista.
"Me sentí muy mal del estómago, después de la media maratón, me tocó salir, en el kilómetro 25 a buscar un baño, en ese baño perdí un minuto 21 segundos, según mi reloj", describió.
Asombrados, repreguntamos ¿En media maratón se metió en un baño? "Sí, en el kilómetro 25 tuve que salirme a un baño. Cuando salí tuve que acelerar a tope para alcanzar el grupo de cinco corredores, donde iba, los alcancé, pero no hice mejor marca, primero por los nervios y segundo por la ida al baño, son dos cosas que determinaron no hacer un 2:10 2:11, esos tiempos sí me pondrían en la élite mundial".
"Con lo que hice en Hamburgo yo hubiese sido sexto lugar en la maratón de Bostón", señaló.
Es importante saber que la famosa maratón de Bostón la ganó Lemi Berhanu, con un tiempo de 2:12.45.
Hay que mencionar que Castelblanco cronometró 02:15:57, finalizando en el puesto número 14 de la maratón de Hamburgo, a pesar del minuto y 20 segundos perdidos en el baño, superando la marca mínima para los Juegos Olímpicos, que es de 02:19:00, por más de tres minutos de diferencia.
A pesar de esto, Castelblanco no quiere detenerse en este tiempo, como todo atleta élite quiere superarse.
"Fue una carrera bastante inteligente, me di cuenta de que puedo mejorar esta marca, eso me tiene contento, muy contento el hecho de que puedo mejorar las dos horas quince, puedo ser un corredor de dos horas 10 minutos que no es cualquiera en este mundo". "Yo en esta carrera tiraba para 2:13:50", comentó.
El atleta no estaba entre los favoritos a terminar en el top 20, él explica por qué el número que portaba era el 1776, "Se debió a que me había inscrito a última hora".
"En mis planes no estaba correr en Hamburgo, yo tenía programado correr en Rotterdam (Holanda), pero las cosas no salieron bien, se dieron unos problemitas, ya tocó correr en Hamburgo", manifestó.
Reconoce que el destino los puso en Hamburgo y que ese día era el indicado para cambiar su historia como atleta. "Esto estaba hecho para mí".
Entre risas señaló que cuando habló con sus padres, no tenía palabras para describirles su alegría, y es que Jorge Castelblanco no solo es el primer maratonista panameño en asistir a unos Juegos Olímpicos, sino el primer chiricano en ir a la cita de la orbe.
"Esa gente cree que están muertas de felicidad, creo que mi papá ese día se fue para el centro de David (cabecera de la provincia), porque todos sus amigos allá me han felicitado", dijo, para volver a soltar una carcajada de alegría.
La alegría volvió a bajar para recordar todos los inconvenientes que tuvo que pasar, entre esos: "Doce días antes tenía planeado ir a una carrera en Costa Rica, a la que me habían invitado, cuando estaba listo no me dejaron subir al avión porque me faltaba la vacuna de la fiebre amarilla. No pude ir a ganarme ese dinero, que bien me servía para sufragar algunos gastos", comentó.
Por el momento, el atleta se mantiene en Colombia, Jorge nos da un "flashazo" de cómo es su vida en el país vecino.
"Yo alquilo un apartamento en Colombia, me voy a mantener acá por un largo tiempo debido a los entrenamientos. Si me regreso a Panamá me desajusto todo", adujo.
"El secreto de estar acá es el clima, la altura, estoy a 2,500 metros sobre el nivel del mar, salgo a mi ventana y veo la pista de atletismo, salgo y tengo piscina, tengo un amigo que es masajista, él viene a mi casa a hacerme los masajes, tengo campo abierto para hacer las tiradas largas de 35 y 40 kilómetros en trillo, todo eso lo tengo aquí, solo con bajar del apartamento y tengo mi campo de entrenamiento", comentó.