Panamá América
NO HAY tiempo para más. Y de acuerdo con los preparativos que tuvieron esta semana en sus respectivos grupos de la Liga de Campeones de la UEFA, Real Madrid y Barcelona, hay varios puntos a considerar.
En primer lugar, está la localía, que siempre juega un lugar importante, por lo que el onceno merengue tiene, al ocupar el "Santiago Bernabéu", un punto a su favor. No es lo mismo tener que no tener, de un solo lado, a 70.000 parroquianos que prestarán su incondicional aliento.
También las ausencias son trascendentes. Y repasando las dos más notorias, Samuel E"too y Ronaldo, es el Barcelona quien ve más desdibujadas sus perspectivas favorables.
Están además, los directores técnicos: el maestro Fabio Capello y el discípulo Frank Rijkaard. El italiano fue entrenador, allá por los años 90, del holandés en el AC Milan, de los Van Basten y los Gullit.
Para Real Madrid y Barcelona, lo sucedido en mitad de semana en la Champions League, puede ser un llamado de alerta.
Quedó atrás el nefasto partido 0-1 ante el Getafe CF, pero también quedó atrás el triunfo del FC Barcelona sobre el Sevilla FC.
Y a cambio, aparece en la antesala, Real Madrid, en gran gestión al golear el martes por 1-4 al FC Steaua Bucaresti en la UEFA Champions League.
Y deja como algo tristemente cercano, la labor opaca del Barça, que perdió en Londres por 1-0 ante el Chelsea FC.
La ausencia del lesionado Samuel Eto´o, se suma al bajo estado de forma del astro Ronaldinho, en los blaugranas. Desde antes del Mundial"2006, Ronaldinho no es el mismo.
Estos partidos, aunque es el primer Real Madrid-Barcelona en su carrera, son hechos a la medida del holandés Ruud van Nistelrooy. La lesión primero, y la expulsión después, de Ronaldo, lo ha catapultado a una titularidad que van Nistelrooy ha sabido pagar con goles de su cosecha.
Víctor Valdés Arribas es el único presente en todos los partidos del Barcelona, y Ronaldinho, ausente sólo en 35 minutos, completa con Deco el privilegio de actuar prácticamente siempre: 932 minutos sobre 990.
El argentino Alfredo Di Stefano, el alemán Bernd Schuster, el croata Robert Prosinecki, el rumano Gheorghe Hagi, el danés Michael Laudrup, el español Luis Enrique, el portugués Luis Figo, son algunos de los que después de jugar en uno de los dos grandes, cambiaron de camiseta y obtuvieron el rencor de aquellos que les idolatraban.
Dos futbolistas, hoy ausentes, Eto´o y Ronaldo, son de los que vistieron ambas casaquillas.
Varias generaciones consecutivas de grandísimos futbolistas. También han alcanzado gran popularidad otros presidentes del club, más por la repercusión pública del cargo que ocupan que por lo acertado de su gestión.