Un partido que estaba emocionante, pero que transcurría de manera normal, fue empañado por la conducta de algunos fanáticos y la reacción de dos peloteros.
Quizás sean pocas las personas que recuerden el resultado del marcador que dejó el quinto encuentro de la serie final del LXIII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil entre los equipos de Chiriquí y Panamá Metro. Lo acontecido en las postrimerías de ese cotejo llamó tanto la atención que generó diversas reacciones y puso el desarrollo de ese enfrentamiento en un segundo plano.

¿Descuido? Un aspecto que llamó la atención sobre lo ocurrido la noche del martes en el estadio Kenny Serracín de David fue la presencia de 20 unidades de la Policía Nacional vigilando a unos 7000 fanáticos que asistieron a ver ese juego.
El presidente de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis), Wigberto Quintero, manifestó a diferentes medios de comunicación social, que ese ente pagaba por la seguridad, pero que el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) designaba la cantidad de policías en los estadios.

Por su parte el director de esa entidad de protección Arturo Alvarado reconoció que no se pudo hacer un cálculo preciso de los agentes que se necesitaban en el coliseo de David, ya que la Fedebeis no le informó de la cantidad de boletos que se habían vendido en la preventa previa al partido.
“No se nos notificó la preventa de los boletos, esto para sacar un aproximado de las unidades policiales y de Sinaproc que deben estar en los partidos”, señaló.

Alvarado precisó que regularmente se designa un policía por cada 50 personas que van a los estadios.
Alcibiades Martínez, presidente de la Liga Provincial de Chiriquí, indicó que la policía actuó de la mejor manera a pesar de sus limitaciones de personal.

“¿Cómo se puede controlar a miles de personas con 20 policías y 10 voluntarios del Sinaproc?”, se preguntó el dirigente. “No se les puede criticar porque hicieron su trabajo a pesar de todo”.
Prohibido.
La venta de cervezas y sodas en latas fue otro elemento que pone en entredicho la seguridad que se le brinda a los fanáticos, ya que fueron esos mismos envases los que se arrojaron al terreno entre el noveno y décimo episodio de ese partido.
Aunque Alvarado enfatizó que vender cervezas y sodas en latas está prohibido en los estadios, Martínez indicó que esta práctica era inevitable, a pesar de que hace un año se le notificó por escrito a la Cervecería Nacional que debía venderlos en vasos de plástico.
“Por disposición de la Fedebeis realizamos la notificación, pero ellos analizaron y nos manifestaron que no contaban con el equipo para distribuir las cervezas y las sodas en vasos”, explicó el dirigente.
Martínez aseguró que se tomarán los correctivos para que no se vendan más esos líquidos en latas.
“Ricardo Pinzón, el director de la Cervecería Nacional (en David), nos manifestó que ya tiene el equipo para vender las cervezas y las sodas en vasos. Me comprometo a que eso será así de ahora en adelante.” agregó.
No se justifica.
Fernando Carrillo, presidente de la Liga Provincial de Panamá Metro, indicó que los sucesos del martes pudieron evitarse si los árbitros hubiesen actuado con rapidez.
“Lamentablemente algunos inadaptados fueron los que arrojaron las latas”, enfatizó. “Los árbitros debieron sacar oportunamente a los jugadores del terreno, tomando en consideración que ellos son jóvenes y necesitan protección,” expresó el dirigente.
Carrillo repudió la conducta de los fanáticos que arrojaron los objetos, pero también la de los jugadores Ibrahim McKenzie y Carlos Martínez que, a su juicio, no reaccionaron de la mejor manera en esta situación.
“Es frustrante ver que nos expulsaron a dos grandes jugadores para nuestro equipo”, indicó.
También fueron sacados del juego, el director de Metro José Murillo III y su asistente Rodrigo Orozco.
Entregado.
Pasaron menos de 24 horas de lo acontecido en David cuando se entregó el informe arbitral del partido a la Fedebeis
Edgar Stevenson, quien fue el árbitro de la segunda base en ese juego, afirmó esa acción y enfatizó que lo ocurrido no fue resultado de alguna situación relacionada con el arbitraje.
“Al empatar Chiriquí en el noveno episodio los fanáticos se emocionaron tanto que arrojaron latas al terreno”, recordó Stevenson.