El Milán no pasó del empate en su visita al Torino (2-2), lo que aleja al conjunto milanista a tres puntos del líder, su "eterno rival" Inter, tras el partido que ha cerrado la decimotercera jornada de la Primera división italiana de fútbol.
La confrontación vio en las filas milanistas la vuelta del centrocampista Andrea Pirlo, una vez superada la lesión que le ha mantenido alejado de los terrenos de juego. Y la verdad es que su equipo notó su creación, si bien físicamente evidenció no estar aún "a tope", teniendo que dejar su sitio a los 74 minutos.
El Milán controló el partido ante el empuje del Torino, más con el corazón que con juego, en busca de la igualada. Sin embargo, pudo aumentar su ventaja el cuadro milanés, si el colegiado hubiese señalado con la pena máxima una mano de un jugador local a disparo de Ronaldinho (m.55) que pareció voluntaria.
Rosina, de penalti por mano de Kaladze, quien estableciese el 2-2 (m.78).