Los Ángeles Lakers se anotaron su quinta victoria consecutiva, esta vez frente a los Hornets de Nueva Orleans, por 104 a 88, bajo un guion ya conocido con el protagonismo de Kobe Bryant y la labor oscura de Lamar Odom y Ron Artest.
Bryant anotó 28 puntos, 26 de ellos en la primera mitad; Odom aportó siete puntos, nueve rebotes y seis asistencias; y Artest cinco tantos, ocho rebotes y siete asistencias. Por los Hornets, destacó el base Chris Paul, con 15 puntos y nueve asistencias.
De nuevo con las bajas de Andrew Bynum (lesionado en el codo derecho) y Pau Gasol (desgarro muscular en la pierna derecha), los californianos volvieron a contar con un efectivo D.J. Mbenga, que firmó dobles figuras, con 10 tantos y 12 rebotes.
El equipo de Phil Jackson se lanzó con un parcial de 17-10 de inicio, comandado por un espectacular Bryant, emulando a Michael Jordan con robos de balón culminados con filigranas aéreas y suspensiones a la media vuelta.
Los angelinos buscaban a su líder constantemente, y el número 24, en un estratosférico estado de forma, respondió con creces. Un triple de Sasha Vujacic disparó a los locales (30-17), que aprovecharon el flojo arranque de Chris Paul, hasta entonces sin demasiado peso específico en el esquema de los Hornets.
Pero los de Byron Scott comenzaron a mejorar apoyados en los reservas Peja Stojakovic y James Posey. Despertó Paul en el segundo cuarto para conectar con Devin Brown y Emeka Okafor, aprovechando los escasos centímetros en la zona de los Lakers.
Así la situación empezó a equilibrarse (45-37) poco antes de que D.J. Mbenga impusiera su ley en los tableros, y Derek Fisher anotase un triple sobre la bocina para dejar el marcador al descanso en 55-42. Bryant había llegado a los 26 puntos, escudado por Odom.