Boca Juniors impuso su ley de campeón, de equipo grande que sabe aguantar la presión y definir a su favor cuando es necesario, al eliminar al Cruzeiro de la Copa Libertadores con una victoria en Belo Horizonte por 1-2 y se matriculó en los cuartos de final del torneo, que conquistó en 2007.
Rodrigo Palacio, a los 36 minutos, y Martín Palermo, a los 43, marcaron los goles del conjunto xeneize en una inspirada noche de Jesús Dátolo, presente con pases precisos en ambas maniobras.
Boca enfrentará en cuartos de final al Atlas mexicano, despachó al último campeón argentino, el Lanús.
Los tantos cayeron como latigazos en la primera mitad e hicieron inútil los sufridos intentos de remontada del Cruzeiro, que necesitaba ganar con una ventaja de dos goles de diferencia para remontar la derrota por 2-1 sufrida la semana pasada en la ida.
El guardameta Mauricio Caranta y el poste terminaron con las opciones de un Cruzeiro, que tuvo la puntería demasiado desafinada.
El conjunto azul de Belo Horizonte mostró desde el primer minuto que no era el equipo manso que visitó Buenos Aires hace una semana y mostró los dientes en todo momento, pero se estrellaron una y otra vez con la jerarquía futbolística y solidez defensiva del conjunto bonaerense.
Charles y Ramires distribuyeron la pelota con rapidez. Las ocasiones de peligro las gestaron Wágner y el boliviano Marcelo Moreno, quien puso en serias dificultades al meta Caranta con un remate de cabeza a los 20 minutos y, tiempo después, con un tiro cruzado.