A sus 61 años, María "Toto" Murillo es una de las figuras más conocidas del boxeo panameño. Por sus manos y cuidados ha pasado una camada de los más importantes boxeadores de Panamá, pero más allá de esta figura dura y rígida, también hay una madre que supo combinar su amor al deporte de las narices chatas, con el cariño a sus hijos.
Estaba atendiendo a Carlos "Shangai" Melo, en una calurosa tarde de diciembre en el gimnasio Créditos Latinos de Santa Ana, tras culminar sus obligaciones, María "Toto" tomó unos minutos, no para hablar de boxeo, sino de su vida maternal.
Valerio Tejada Murillo e Isaac Saldaña son los hijos de esta afamada entrenadora, quien ha dedicado alrededor de 30 años de su vida al mundo del boxeo.
Isaac tiene 26 años y nació el 30 de noviembre de 1980, mientras que Valerio cuenta con 35 años y vino al mundo el 19 de mayo de 1969.
"Ninguno de los dos está vinculado al mundo del boxeo", expresó María "Toto", quien agregó que no le gustó nunca que se vincularan a este mundo.
"El boxeo es una vida donde no se vive bien, es dura, pasas mucha hambre y tienes demasiadas necesidades", expresó María, y reveló que su hijo Valerio intentó ser boxeador y hasta tuvo como entrenador a Pedro "Pellín" Ávila.
María "Toto" aseguró que sus hijos tampoco le reprochan que esté muy metida en el boxeo.
"Ellos saben bien que no estoy aquí en el boxeo para tener fortuna y que de cierta forma he sido conformista", indicó Murillo, quien nació en calle 5, Colón, y llegó a la ciudad capital a los siete años.
"Estamos conscientes que no fue la mejor pelea de Roberto y él mismo lo admite, sin embargo, considero que la decisión dividida por uno y dos puntos se ajusta totalmente a la realidad. No siempre se gana por más de cinco puntos", expresó.
"La Araña", su madre Nelly Ramírez y su manejador se encontraban en Nueva York de paseo hasta ayer.