Cuando hablamos de cine asiático es común pensar en la figura de Bruce Lee realizando acrobacias marciales o, más recientemente, la imagen de Jackie Chan en sus comedias disparatadas, e incluso en la seria figura de Jet Li, con sus papeles trascendentalmente malvados.
Pero esta imagen estereotipada empieza a ser superada por el reconocimiento de un cine asiático, heredero de la profundidad de los grandes maestros y directores, que llena la pantalla con historias reales y tiernas.
También la herencia del cine fantástico japonés resulta esencial para la evolución global del género, pues encontramos en las películas más renombradas, incluso en la actualidad, ejemplos para el cine occidental.
La esencia de la cultura asiática y su estrecha relación entre religión y muerte, proporciona un caldo de cultivo ideal para historias mágicas y terroríficas, que las posteriores imitaciones occidentales son incapaces de transmitir con la misma contundencia, entre ellas "El aro" y la más actual "La maldición".
Mientras Japón nos ofrece su perfume del Zen, China muestra su gloria ancestral a través de la gran pantalla. En la cultura china predominan los silencios, los gestos, las miradas. Más evocadores que un grandilocuente discurso, las figuras protagonistas de las películas marcan una pauta tranquila y sosegada en la acción.
Después de ver la gran variedad de estilos en los que se mueve el cine asiático en general, no debe extrañarnos los continuos estrenos de nuevas películas que vienen a confirmar el buen momento de esta industria. Aunque pudiera pensarse que es un público muy reducido el que consume estas películas, sí existen productos muy aclamados por el público en general, como ejemplo tenemos "Hero" y "House of Flying Daggers ".
Las vidas de los protagonistas de la gran pantalla, en aquellos lugares tan lejanos de Oriente, tal vez nos hagan sentir como Marco Polo al descubrir un nuevo mundo. Mucho le queda todavía al cine occidental para alcanzar esta realidad, este dejar pasar el tiempo sintiéndote realizado. Una experiencia única que se recomienda vivir.
La magia del cine asiático
El peso de la expresión milenaria, oriental, ha encontrado en la imagen visual un nuevo vehículo de proyección, alrededor de todo el mundo.