Los reconstruidos Magic de Orlando se hicieron sentir por primera vez ante el mejor equipo de la Liga, los Spurs de San Antonio, para demostrar su potencial ofensivo, mientras que los Heat de Miami lo reafirmaron a pesar de sufrir la ausencia del escolta Dwyane Wade.
Por primera vez en los tres partidos que llevan disputados los Magic con sus nuevas adquisiciones, Gilbert Arenas, Jason Richardson y Hedo Turkoglu, los Magic respondieron con un ataque imparable y vencieron por 123-101 a los Spurs para romperles racha de 10 triunfos seguidos.
Junto a ellos, el pívot Dwight Howard impuso su poder bajo los aros. Los Magic tuvieron a siete jugadores con dobles dígitos y un 59 por ciento de acierto en los tiros de campo.
Howard aportó 29 puntos con 14 rebotes, mientras que el ala-pívot Brandon Bass y el escolta reserva J. J. Redick anotaron 17 tantos cada uno para los Magic.
Richardson, que llegó de los Suns de Phoenix; Arenas, de los Wizards de Washington, y Turkoglu, que llegó también del equipo del Estado de Arizona, aportaron 15, 14 y 11 puntos, respectivamente. Los Spurs (25-4) llegaban de enfrentarse la noche anterior ante los difíciles Nuggets.