Alemania, derrotada por España en la segunda semifinal del Mundial de Sudáfrica 2010, volvió a vivir ayer en Durban la maldición que parece acompañar en los últimos tiempos a los equipos que eliminan a Argentina.
Y es que eliminar en una eliminatoria al conjunto Albiceleste se ha convertido en sinónimo de perder a la siguiente ronda y decir adiós a la competición.
Alemania ganó por 4-0 al conjunto de Diego Armando Maradona en los cuartos de final de Sudáfrica y cayó ante España, algo idéntico a lo que le ocurrió en el anterior Mundial, disputado en tierras germanas precisamente, cuando superó a los argentinos en cuartos en la tanda de penaltis (4-2) tras acabar el partido con empate 1-1, y luego, en la penúltima eliminatoria, sucumbió frente a Italia (2-0), a la postre fue quien se quedó con la corona de campeón mundial.
En Francia 98 fue Holanda el equipo que eliminó a Argentina en los cuartos de final por 2-1 y luego perdió en semifinales ante Brasil, también en la tanda de penas máximas (4-2) tras concluir la contienda con igualada 1-1.
En Estados Unidos 94 le ocurrió a Rumanía, que se deshizo de Argentina por 3-2 en octavos de final. El cuadro en el que brillaba el internacional Gheorghe Hagi, que sucumbió en cuartos ante el seleccionado de Suecia en los penaltis (5-4) tras el 2-2 en tiempo reglamentario.