La posibilidad de que Panamá no asista al Campeonato Mundial de Béisbol Juvenil en Taiwán es real, lo que ha generado preocupación entre la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS), ya que faltan sólo 17 días para el inicio de ese certamen.
El tiempo pasa y la falta de dinero para viajar hacia ese país podría dejar a los jugadores, miembros del cuerpo técnico y los delegados con las maletas hechas.
El motivo.
El presidente de la FEDEBEIS, Franz Wever, manifestó que desde hace varias semanas solicitaron a la Embajada de Taiwán que les facilitaran los pasajes aéreos para ir allá. Sin embargo, esa oficina diplomática les comunicó que no tenían el presupuesto necesario para sufragar los boletos.
Además, aseguró que el ente federativo no cuenta con el dinero suficiente para pagar los pasajes y no ha recibido el apoyo del Gobierno y la empresa privada.
“Lo más seguro es que mandemos a los peloteros a sus casas”, expresó el dirigente.
Consecuencia.
Esta situación no sólo dejaría a Panamá fuera de ese torneo, sino que las consecuencias serían más graves.
Wever precisó que el país sería sancionado con una suspensión de dos a cinco años que le impediría participar en cualquier torneo organizado por la Federación Internacional de Béisbol (IBAF).
Alternativa.
Sin embargo, la FEDEBEIS jugará su última carta para solucionar el problema. Esto lo hará mediante una carta que enviará al ministro de Desarrollo Social, Guillermo Ferrufino, para que éste se la haga llegar al mandatario de la República, Ricardo Martinelli.
Por el momento, esa organización deportiva realizará hoy una conferencia de prensa en la que se podrían conocer mayores detalles de este asunto.
Esta conferencia se llevará a cabo en el salón de reuniones de la FEDEBEIS y en ella estarán los peloteros y el cuerpo técnico del equipo.
Sigue el trabajo.
A pesar de eso, la preselección panameña continuó ayer con sus entrenamientos en el Estadio Nacional Rod Carew.
Los 25 beisbolistas entrenaron por poco más de tres horas y media, en las que practicaron bateo, atraparon elevados, realizaron recorridos por las bases, los lanzadores hicieron ejercicios de estiramiento y todos ellos levantaron pesas.
El grupo de instructores, encabezado por Manuel Rodríguez, continúa con su plan de trabajo y es consciente de que la cita será difícil y de que el tiempo para tener al equipo preparado es poco.
“Vamos a tener prácticamente 20 días de entrenamiento. Yo creo que no es suficiente, pero es lo que tenemos”, manifestó el director del conjunto nacional.
Durante los poco más de siete días que ha tenido al equipo bajo su mando, Rodríguez afirmó que su mejor arma es la velocidad en las bases.
Por su parte, el instructor de lanzadores Enrique Burgos aseguró que sólo tiene un serpentinero zurdo y cuenta con siete derechos, por lo que podría convocarse a un izquierdo en los próximos días.