El Madrid sumó su segunda victoria de la temporada al derrotar ayer al Espanyol por 0-3 merced a dos grandes acciones individuales de Kaká.
El centrocampista brasileño sacó a relucir su clase y de sus botas nacieron los goles de Granero y Guti que dieron los tres puntos a los blancos. Cristiano Ronaldo dio la puntilla en el añadido.
El partido comenzó a muy bajas revoluciones y ninguno de los dos contendientes se decidió a dar un paso al frente. El Madrid sólo inquietó en los compases iniciales con alguna acción de estrategia. Metzelder, en el minuto 6, a punto estuvo de adelantar a los suyos.
Primer tiempo.La estrategia fue el principal argumento ofensivo de ambas escuadras durante los primeros 20 minutos. Nakamura y Pareja lo intentaron por los locales, pero les faltó atinar un poco la puntería. Una jugada ensayada a punto estuvo de significar el primer tanto, pero Casillas desvió a tiempo un remate forzado de Moisés Hurtado.
Puede que el Madrid acusara la baja en el centro del campo de Lass Diarra, su jugador más entonado en este inicio de campeonato.
El conjunto blanquiazul no supo aprovechar los problemas del equipo de Pellegrini, porque a Verdú, encargado de dirigir al equipo, le costó encontrar su sitio en el campo. Sin embargo, cuando el catalán comenzó a entonarse, el Espanyol mejoró y puso en más de un aprieto a Casillas. Tamudo merodeó el gol en un par de acciones, pero le faltó un poco de chispa.
A medida que avanzaban los minutos, el conjunto blanquiazul se sintió más cómodo, pero acusó en exceso la ausencia de mordiente. Algo de lo que sí hizo gala el Madrid en un par de minutos. Kaká, muy pendiente de protestar, se dedicó a jugar y los blancos lo agradecieron.
El brasileño dejó muestras de su categoría en dos acciones seguidas. Primero, asistió a Marcelo con un sutil toque de pecho, pero el remate del brasileño fue desviado por Kameni. Luego, dejó solo a Granero tras una gran pared que permitió al Madrid adelantarse en el marcador.
Pochettino movió el banquillo en el descanso para dar más vida al ataque. De la Peña se ubicó por detrás de Tamudo, pero la conexión no funcionó.
El Madrid se sintió más cómodo en el segundo tiempo. No le costó frenar a los blanquiazules, porque De la Peña estuvo impreciso en los pases. Los de Pellegrini, bastante tímidos en ataque, se limitaron a salir a la contra, aunque fueron incapaces de finalizar ninguna de sus acciones.
El Espanyol se estiró demasiado y siempre atacó en desventaja. El primer remate de los españolistas, obra de Corominas, llegó en el minuto 74. La réplica de los madridistas fue impecable y de nuevo Kaká fue clave. El brasileño se quitó la marca de un defensor con maestría y cedió atrás para que Guti batiese a Kameni. Todo quedó sentenciado.
Cristiano Ronaldo puso el punto y final con un buen gol a pase Guti. Los de Pellegrini están lejos de su mejor nivel.