La tenista española Anabel Medina Garrigues, número 61 del mundo, se coronó ayer en el Abierto de Estoril.
Medina, de 28 años, obtuvo el décimo título de su carrera después de una sequía que duraba más de un año -su último triunfo individual fue en Fez (Marruecos) en 2009-.
"Poco a poco me he ido encontrando", comentó a la tenista, quien recordó que la rival más dura que tuvo en la competición fue la rumana Simona Halep, a la que venció en primera ronda en tres horas y por un ajustado 7-6 y 7-6.
La tenista valenciana, que sucede a la letona Anastasija Sevastova, dejó también por el camino a la húngara Greta Arn, a la checa Klara Zakopalova (34 del mundo) y a la rumana Mónica Nicolescu antes de ganar en la final, por 6-1 y 6-2, a la tenista alemana Kristina Barrois, 71 en la clasificación.
Según los registros dorados del tenis, Medina es la tercera española en alzarse con el trofeo de tenis más importante de Portugal después de Magui Serna (2002 y 2003) y Angeles Montolio (2001).
Con la victoria en Estoril, la valenciana se embolsará cerca de 25 mil euros y sumará 280 puntos en el ranking de la WTA.