Aunque el primer partido oficial de la nueva temporada del béisbol profesional se disputó en tierras niponas, el que cuenta, el verdadero para que suene con fuerza el tradicional "play ball" , se dio en la capital de la nación.
Los protagonistas fueron los Nacionales de Washington contra los Bravos de Atlanta, y al margen del factor deportivo, el elemento simbolizó e histórico fue el más importante después que se revive la tradición de que el presidente de la nación realice el primer lanzamiento del partido, algo que protagonizó George W.Bush.
Iniciada la temporada con nuevas cosas, pero con los mismos favoritos de siempre, en cada una de las ligas.
Los Medias Rojas, actuales campeones de la Serie Mundial, los Yanquis, los Indios y los Tigres son los grandes favoritos en la Americana, al tener además los mayores presupuestos, especialmente los dos primeros y el equipo de Detroit.
Los Bravos, Mets, Cachorros y Dodgers parten como los favoritos , en la lucha por el banderín de la Nacional, pero de nuevo pueden surgir equipos como los Rockies de Colorado, campeones defensores, y los Cascabeles de Arizona.
Pero quizás lo más importante es que la competición se espera vaya dejando atrás el "tormento" de la vergüenza del dopaje que sigue afectando al deporte pasatiempo nacional.
Como ya viene siendo normal en las últimos años, durante el descanso invernal, los asuntos relacionados con el dopaje han estado a la orden del día.