La OEA suspendió ayer las tareas de su misión de observación en el proceso electoral peruano e insistió en pedir un aplazamiento de la segunda vuelta de los comicios presidenciales previstos para el próximo domingo.
Observadores de la OEA detuvieron ayer la supervisión del sistema informático para la segunda vuelta y una fuente del grupo adelantó que no podrán avalar el proceso porque no se han corregido irregularidades.
Agravando la crisis electoral que vive Perú, la misión dijo en un comunicado que el cese temporal de la observación técnica "se ha adoptado ante la falta de consistencia y precisión que se observa en el organismo electoral" a cargo del escrutinio.
"A este momento (lunes en la mañana), como están las cosas no vamos a darle el aval a las elecciones", adelantó por su parte a Reuters antes del comunicado una alta fuente de la misión de la Organización de Estados Americanos en Lima.
La OEA insistió en su comunicado en la necesidad de un mayor plazo que permita a la oficina de escrutinios trabajar con planificación para corregir "las graves deficiencias" en el sistema de cómputo y la transmisión de datos.
"Ellos son observadores, no definidores de la elección", afirmó sin embargo a periodistas el ministro de la Presidencia, Edgardo Mosqueira, al ser consultado sobre la decisión.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había dicho que un primer simulacro de votación y conteo realizado el domingo fue exitoso y pasó la prueba para la segunda ronda entre el presidente Alberto Fujimori y el economista opositor Alejandro Toledo.
Sin embargo, la independiente Defensoría del Pueblo y la misión de la OEA desmintieron la versión y ratificaron la persistencia de deficiencias graves.
La misión había dado plazo al gobierno hasta ayer para solucionar las fallas, tras denuncias de irregularidades en la elección general del 9 de abril, para poder dar su aval al proceso.
El 9 de abril, Fujimori quedó a menos de 20.000 votos de vencer definitivamente, pero al no alcanzar la mayoría absoluta requerida debe ir a otra con Toledo, el segundo más votado.
Una encuesta realizada por la firma Apoyo el fin de semana en Lima, donde Fujimori tiene gran favoritismo, mostró que el mandatario, quien busca un histórico tercer período consecutivo, tiene 51 por ciento de las intenciones de voto.
Toledo, un ex limpiabotas provinciano convertido en economista, tiene mayor apoyo en el interior del país.
IMPACTO POLITICO LIMITADO
La fuente de la misión dijo a Reuters que la opinión de los observadores tiene un impacto político limitado, ya que en su calidad de supervisores no pueden anular el proceso.
Sin embargo, advirtió que su decisión puede dar pie a que Estados Unidos, que ya ha mostrado su preocupación sobre el turbulento proceso, tome sanciones.
La OEA celebrará a comienzos de junio en Canadá una reunión de cancilleres donde se analizará el tema de Perú, agregó.
Autoridades del Jurado Nacional de Elecciones estuvieron presentes en el simulacro del domingo y uno de sus miembros dijo ayer que no está convencido con el programa de cómputo.
"Hay que esperar hasta el último simulacro del miércoles...y si falla habrá que discutir en el Jurado si hacemos o no hacemos (la elección)", dijo Rómulo Muñoz, miembro del máximo tribunal electoral, a Radioprogramas del Perú.
Toledo ha reiterado que se abstendrá de participar en los comicios del 28 de mayo, e insistió en postergar la fecha de votación, lo que ha encontrado fuerte resistencia en Fujimori.
El opositor, que aún no ha renunciado formalmente a la candidatura, está convocando a los peruanos a no votar el domingo.
EU REAFIRMA RESPALDO A MISION DE OEA
Estados Unidos reafirmó su respaldo a la misión de observación de la OEA en la búsqueda de una solución que permita desbloquear el diferendo sobre las elecciones y saludó la voluntad de Toledo de participar en la segunda vuelta en una fecha avalada por el organismo regional.
"Respaldamos los esfuerzos de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) para hallar una solución razonable y equitativa al actual estancamiento", dijo a la prensa el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
"Respaldamos cualquier arreglo que la misión de la OEA en Perú considere satisfactorio para garantizar elecciones libres y transparentes", dijo Boucher, sin pronunciarse específicamente sobre la suspensión de actividades, anunciada minutos antes en Lima.