Leía ayer con detenimiento al maestro Alfredo Relaño, y se sacó de la chistera esas frases que sólo un conocedor da: “La inquietud del aficionado (y de la prensa) es natural, porque cuando no hay partidos vivimos de novedades”.
Así es el público, quiere novedades. Se reactivan las novelas y vivimos de ilusiones. Como en el caso "FIFA-FEPAFUT".
También es cierto que hay grupos que a veces quieren “crónica roja”, como dice el colega Gabriel Castillo, quieren “sangre”. Le explicaba a Al Bianchini que el periodismo crítico también tiene que manejarse con tranquilidad.
Si eres crítico innecesariamente pelearás hasta con tu propia sombra.
Dice el catedrático Hipólito Donoso que la apología en el periodismo de opinión no existe.
Realizo estas reflexiones porque el periodismo deportivo es el género que tiene dentro de la propia empresa más “periodística-columnista”, con firma, escúchese bien, con firma. Defiendo los espacios de opinión, porque el deporte es otro tipo de periodismo, para algunos colegas difícil comprender, como para mí el mundo de judiciales, política y farándula. En mi vida he visto un programa completo de Vive la Música, en cambio a Relaño lo leo todos los días.
Esto del periodismo deportivo en Panamá evolucionará. No sé en cuanto, pero por lo que respiro acá se vienen cosas grandes. Una gran generación está llegando en su mejor momento, otra se retira y la que viene debe aprovechar el trabajo de aquellos que han forjado ya el camino. Pero la opinión, pase lo que pase, no debe morir. Es la síntesis que día a día busca el lector especializado de deportes.