Los pequeños quedaron con la boca abierta. Con las gorras mojadas por la lluvia, manitas arrugadas del frío y caritas empapadas, recibieron al derecho de los Bravos de Atlanta, el colonense Manuel "Manny" Acosta.
Parecía como un cuento del país de las maravillas. De un libro de magos salía la estrella del béisbol que muchos admiran y ven como ejemplo. De su caballo alado y ruedas cromadas (Prado), bajó el derecho colonense, espigado y barbita de Merlín.
Allí estaba, en medio del mismo terreno de juegos de los chicos. Todos juntos, como si fuera una gran pandilla del béisbol.
Acosta habló a los pequeños y sus primeras impresiones fueron referente a la disciplina. "Todo gira en torno a la disciplina y para poder triunfar hay que ser disciplinados", dijo.
Uno que quedó impresionado fue Walter, un pequeño de 9 años que no podía creer lo que sus ojos veían. "Ese es Manuel Acosta y juega en Grandes Ligas, yo quiero ser como él", dijo y tapó su cara con una manilla algo mojada y deteriorada.
Pero, taparse la cara por ser como Acosta no debe dar pena. El colonense viene también de las entrañas de la humildad, jugando con pelotas de trapo y sin zapatos. Gracias a su esfuerzo, la vida le ha dado el beneficio de ser un jugador de Grandes Ligas.
Acosta jugará pelota profesional en el 2008 con los Bravos de Atlanta y peleará un cupo en la rotación de cinco abridores de un equipo plagado de grandes estrellas.
"Voy a ganarme mi puesto, sólo sé que hay una oportunidad y como todo en la vida, voy a pelear por un cupo de abridor. Yo hice mi trabajo este año, pero todos los años son diferentes", sostuvo.
Mientras Acosta hablaba y firmaba autógrafos, los niños caminaban a su lado como dignos ejemplares de paso.
Gorras, maletas, pelotas, bates, guantes y hasta camisetas fueron firmadas por el astro colonense que subió a las mayores el 12 de agosto de este año.
Picota es amigo inseparable de la disciplina y enseñó algunos trucos a los chicos.
"_ ¿Qué hay que hacer para lanzar strikes?"
Picota lanzó una pregunta y recibió respuestas:
1. No dejar de mirar el guante del receptor.
2. Presentar una buena mecánica.
Los pequeños respondieron y Picota les confirmó.
"Lo principal es entrenar, practicar todo el tiempo, eso les dará la perfección", aseguró.