Ante más de 13,000 aficionados y luego de 54 días fuera de competencia, el astro argentino del Barcelona, Lionel Messi, completó ayer su segundo día de entrenamientos con el resto de sus compañeros de equipo con miras a un exigente 2014.
Después de integrarse el jueves a la disciplina azulgrana, el ganador cuatro veces del Balón de Oro de la Fifa trabajó, por primera vez, en una sesión a puertas abiertas, y sus fans no faltaron al encuentro con su ídolo.
El rosarino marcó un hat trick y puso la asistencia para el empate (4-4) en un partido de interescuadra que jugó el cuadro de Gerardo “Tata” Martino.
“Es una alegría enorme haber vuelto a trabajar junto a mis compañeros. Me siento muy bien”, expresó Messi a través de su cuenta de Tencent Weibo (la red social china), una vez terminado el entrenamiento.
El crack argentino, que estuvo el último mes en su país recuperándose de una rotura en el bíceps femoral de la pierna izquierda, regresó a la disciplina del Barcelona y demostró que se encuentra recuperado en su totalidad.
Sin embargo, y pese a la buena noticia de la vuelta de Messi, ahora surge la preocupación por el capitán, Carles Puyol, ausente de la sesión de trabajo de ayer aquejado de una gastroenteritis, y la del brasileño Dani Alves, que se quedó haciendo recuperación en el gimnasio después de no poder entrenarse el jueves al regresar de las vacaciones con unas décimas de fiebre.
La sesión al público también confirmó que el meta Víctor Valdés, que el jueves recibió el alta médica, se encuentra totalmente recuperado de la rotura en el gemelo derecho.