Panamá se ha convertido en un país atractivo para adquirir jugadores de fútbol a bajo costo que luego pueden revalorizarse en el mercado de piernas.
Blas Pérez, José Luis Garcés, Luis Tejada, Gabriel Gómez y Román Torres son algunos de los futbolistas nacionales más cotizados del momento.
Pero, ¿cómo cuidar nuestras promesas? Rubén Cárdenas, dirigente del Alianza F.C., señaló ayer que Panamá está en el nivel 4 del reglamento de formación de jugadores establecido por FIFA.
De igual manera, el dirigente aliancista señaló que en 2003 se aprobó en nuestro país un reglamento con unos montos que deberá pagar el club profesional al formador por los derechos del jugador.
"Esto se da siempre y cuando el club esté registrado en la Federación Panameña de Fútbol. Si es un equipo Pico y Pala que no está avalado en la FEPAFUT no cobra nada".
De acuerdo con Cárdenas, en Panamá hasta la fecha no se respeta el derecho de formación de los clubes, ya que continuamente se dan casos de "piratas" que se llevan a los chicos sin pagar un centavo.
El dirigente recordó que antes del 2001 los equipos compraban el pase del jugador por dinero, tacos o pelotas. Después de ese año lo que valen son los contratos.
"En el caso de Blas, Estudiantes de Panamá le vendió el pase al Árabe Unido por 1,500 dólares y en la negociación le dieron también a Penedo. Después le hicieron un contrato y obtuvieron el derecho federativo", recordó Cárdenas.