La prensa mexicana de todas las tendencias políticas se ensañó ayer con toda clase de epítetos hacia el candidato presidencial Vicente Fox por su actuación en la discusión con sus dos rivales electorales el martes, sobre cómo y cuándo organizar un nuevo debate.
El diario La Jornada (centroizquierda) editorializó que "parece probable que los numerosos dislates y desaseos del panista (Fox, líder del conservador PAN, Partido de Acción Nacional) se reviertan en los próximos días, contra su causa, contra su popularidad y contra las preferencias electorales que había logrado, porque ayer se exhibió un Vicente Fox necio, autoritario, impositivo y tramposo".
"Fox en ridículo", tituló en primera plana Unomásuno -cercano al Partido Revolucionario Institucional, PRI en el poder- y editorializó que "el Fox que se mostró ante los mexicanos fue uno caprichoso, nervioso, terco, intolerante, impositivo y hasta infantil".
Incluso Reforma, al que distintos sectores adjudican ciertas simpatías por Fox, títuló "Pierde Fox debate...de la negociación", y preguntó "¿Dónde quedó la virtud de la tolerancia que Fox con frecuencia ofrece para distinguirse de los priístas?"
También juzgó que "al pretender decidir por sí solo el día y la hora del debate, Fox mostró que efectivamente quería rehuir el encuentro o que no puede contener su problema de contradicción".
El martes, Fox, postulado por el conservador PAN, Francisco Labastida, del PRI (71 años en el poder) y Cuauhtémoc Cárdenas, del centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), se reunieron para discutir cómo y cuándo realizarían un nuevo debate.
Ante miles de periodistas, Cárdenas y Labastida proponían que el debate fuera el viernes próximo y Fox se empeñaba en que fuera ese mismo día (ayer martes).El candidato opositor argumentó su propuesta de fecha con documentos que fueron desmentidos por el presidente de la Cámara de Radio y Televisión y terminó yendo a debatir en la noche a una televisora, solo, en un programa que terminó en una minientrevista.
"Fox, apabullado", tituló en primera plana Excélsior, que señaló en su editorial que "en todo régimen democrático, la mayoría de dos sería suficiente para adoptar un acuerdo y Fox se negó a ello. Un indicador de cuán respetuoso es de la voluntad de la mayoría".
El mismo periódico publicó una encuesta según la cual el 51,2% de los consultados culpa a Fox por la cancelación del segundo debate, que debía efectuarse la noche del martes.
Y El Universal tituló a ocho columnas "Rehúye Fox acuerdo para debate" y editorializó que "no tiene sentido acudir a triquiñuelas en caso que Fox considere inconveniente o innecesario participar en un careo entre los tres".
"Lo que no se vale es que se escude en actitudes truculentas para evadir un compromiso previamente adquirido" agregó el rotativo.
Vicente Fox fue el vencedor del primer debate televisado entre los seis candidatos a la Presidencia, en el que participaron (además de Fox, Labastida y Cárdenas), Porfirio Muñoz Ledo del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM, centroizquierda), Manuel Camacho (Centro Democrático) y Gilberto Rincón (Democracia Social, socialdemócrata).
Labastida y Fox cuentan cada uno aproximadamente el 40% de las intenciones de voto según las últimas encuestas, muy por delante del candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cardenas, ex alcalde de México, que contabiliza en los sondeos una cifra cercana al 10%.