Tiene buena pinta. Sólo tardó 33 minutos en marcar su primer gol oficial en el fútbol europeo.
Se estrenó como más le gusta: de cabeza y saltando más que nadie. Ismael hizo la jugada de la tarde en la banda derecha y su centro fue cabeceado a dos metros de altura y de manera sensacional por Blas Pérez.
Tuvo dos ocasiones y metió una. En la segunda parte, acusó el desgaste como todos y apenas recibió balones. Fue sustituido en el minuto 82.
Será, sin duda, la gran referencia del Hércules, aunque antes deberá adquirir un mejor ritmo. El fútbol europeo es más rápido que el americano. Pero lo dicho tiene buena pinta. Es elegante y le sobra pegada.