La humildad de Messi fue lo que más impresionó a los panameños que pudieron verlo de cerca y escuchar algunas de sus palabras. Si bien no bajó mucho de su habitación, cuando lo hizo se mostró muy amable con la gente, se tomó fotografías con muchas personas alojadas en el hotel, firmó camisetas argentinas y del Barcelona´. También hubo personas que esperaron muchas horas para lograr que sus hijos conocieran al ídolo y se llevaron una foto de recompensa.