Entiendo que Julio Dely es el técnico de la Selección de Panamá y cobra por tomar decisiones al mando de este equipo; las compartamos o no, hay que respetarlas.
Los seis puntos que ha logrado sumar la Roja en su arranque de la eliminatoria avalan el trabajo del “Panagol”, así como cada una de sus convocatorias. Hoy día, él tiene todo el crédito.
Pero lo que no comparto es que en su proceso Julio le haya dado la oportunidad de probarse a más de 70 futbolistas y a Nicolás Muñoz solo la espalda.
Insisto, el fútbol es de momentos y nadie nos asegura que en un mes o dos “Yuyu” sea el mismo. Su momento es ahora.