No tengo la menor duda de que el panameño Celestino “Pelenchín” Caballero tendrá su revancha directa ante el argentino Jonathan Barros este mismo año. Este anuncio oficial lo escucharemos el próximo lunes 11 de julio, fecha en la que ha dicho el propio Gilberto Jesús Mendoza, vicepresidente de la AMB, tomará la decisión.
A Mendoza no le queda otra salida que anunciar la revancha directa, si es que quiere salvar el poco honor que le queda a su organización que, en los últimos días, ha sido ensuciada -de un líquido asqueroso y maloliente- por jueces y árbitros que de profesionales no tienen nada.
Hoy no puedo llamar profesional a los jueces norteamericanos Sergio Caiz y Denny Nelson, quienes votaron 114-112 y 116-111, respectivamente, a favor de Barros.
Me queda claro que estos dos señores estaban mirando hacia la luna, cuando Caballero envió a la lona a Barros en el primero y noveno asaltos.
Exijo que la AMB, si es que quiere que se le respete, envíe un comunicado en el que quede por escrito que tanto Caiz como Nelson no actuarán más en una pelea de título mundial. Ya es hora de que la AMB se ponga los pantalones e investigue a estos jueces porque no hay una explicación lógica para que hayan dado estas puntuaciones. ¿O será que hubo un maletinazo? ¿Será que fueron amenazados? Pero tampoco podemos pasar por alto la actuación del árbitro puertorriqueño Luis Pabón que, hasta la noche del sábado, lo consideraba uno de los mejores del mundo.
A Pabón le faltó carácter, valentía y determinación para quitarle un punto y hasta descalificar a Barros por todos los golpes ilegales que le propinó claramente en la nuca a “Pelenchín” Caballero.
Daba lástima observar que Pabón solo se limitó, los 12 asaltos que duró la pelea, a llamarle la atención a Barros y nada más. ¡Qué vergüenza!