La selección española sufrió por primera vez en la Copa Confederaciones en el aspecto físico, ante Nigeria, perjudicada por el día de más calor en la región de Fortaleza, que hizo que, como dijo Sergio Busquets, jugar bajo un calor “casi sobrehumano”.
La semifinal ante Italia llegará en unas condiciones similares. En el mismo estadio, Castelo de Fortaleza, donde según las previsiones meteorológicas se espera la misma temperatura a la hora del partido, 30 grados, y aún con mayor humedad, un 80 por ciento después de las lluvias que se esperan por la mañana.
Los internacionales españoles ya notaron un gran cambio al pasar de Río de Janeiro, donde disputaron el segundo partido de la fase de grupos ante Tahití, a Fortaleza. El primer entrenamiento a última hora del día dejó a jugadores empapados de sudor y con gestos visibles de cansancio.
Se repitió en el partido ante Nigeria. Donde la exigencia de 90 minutos pasó factura. “Nos fue muy difícil asimilar jugar con tanto calor. Sientes que el desgaste físico que haces es mucho mayor. No lo queremos poner de excusa, pero es verdad que se nota el jugar en estas condiciones en las que no estamos acostumbrados”, aseguró Sergio Ramos.
Los españoles están convencidos de que jugarán en las mismas condiciones frente a Italia, selección europea que está acostumbrada a competir bajo una climatología similar.