Un gol del malí Seydou Keita a dos minutos del final de la primera parte dio ayer el triunfo al Barcelona contra el Zaragoza (1-0), en un encuentro de claro dominio del equipo azulgrana, que acusó sus numerosas bajas y careció del aplomo de otras ocasiones.
Javier Aguirre, técnico del Zaragoza, llevó a su equipo a Barcelona también disminuido por las bajas y con una idea clara: no salir goleado. Para ello, estableció un dibujo de cinco defensas para proteger a Doblas (Diogo, Jarosik, Da Silva, Lanzaro y Obradovic) y juntó esta línea con la del centro del campo para cerrar espacios.
El Barcelona pareció desconcertado durante los primeros minutos, pero sabía que el partido se iba a jugar casi enteramente cerca del área del rival. Y así fue, excepto en un error de Keita, que habilitó a Nico Bertolo, quien vio el gol cerca hasta que Piqué se cruzó en la trayectoria del balón.
Al margen de esta acción, el Barcelona empujaba y dominaba y el Zaragoza se sacaba el peligro de encima como podía e intentaba armar algún contragolpe lanzando balones en largo a Sinama-Pongolle.
Con su cuarta victoria seguida, los campeones reinantes extendieron su invicto a 25 partidos, uno menos que el récord del club fijado en la temporada 1973-1974.